El festejo del 9 de Julio en la plaza Independencia tuvo un episodio algo confuso y accidentado. Primero, el show lumínico no fue ni lo efectivo ni lo vistoso que se esperaba, y eso generó malhumor entre los funcionarios presentes; incluso, se escucharon fuertes recriminaciones. Después hubo algunos insultos al aire, pero nunca quedó claro hacia quién o quiénes iban destinados. La cosa es que, lo que debía ser una celebración terminó de una manera que, evidentemente, no era la programada. Nadie supo explicar bien qué había sucedido, pero está claro que algunas caras ofuscadas hablaban por sí solas.