El complejo aduanero de Horcones volvió a recibir, como en épocas prepandemia, una gran cantidad de flujo vehicular. 
Pero la desorganización generó demoras en los trámites que no han vuelto a unificarse entre Argentina y Chile.
En esa espera agotadora en plena cordillera, el baño de damas del edificio tenía un cartel en la puerta que señalaba: “Clausurado por falta de agua en las instalaciones por congelamiento de la misma”. La situación viene desde hace tres meses.