La presunta causa por coimas en la que está envuelto el juez Walter Bento provocó un allanamiento en los Tribunales Federales de calle España en busca de pruebas. Cuando llegó la Gendarmería, provocó un efecto dominó repentino. El pavor y la sorpresa de la investigación más importante de los últimos años colmó los pasillos del edificio. De inmediato, comenzaron a caerse todas las audiencias que estaban fijadas para la fecha y la mayoría de los abogados hizo mutis por el foro.