Este fin de año esta marcado por las interminables filas de mendocinos que buscan cruzar a Chile a través del Paso Internacional Cristo Redentor. Este domingo, desde Alta Montaña informaron que los tiempos de demora alcanzan las 9 horas, poniendo a prueba la paciencia de los conductores que esperan, llevando a peleas y discusiones.

Desde la coordinación del paso, explicaron que las demoras en el lado chileno se deben, principalmente, a la escasa cantidad de cabinas habilitadas para realizar los tramites migratorios.

Durante las primeras horas de este domingo, tan sólo habían habilitadas nueve cabinas de atención, por lo que desde el país trasandino habían dispuesto refuerzos que comenzarían a estar operativos a las 10 y estarían en funciones hasta las 22.

A pesar de esto, las filas no se descongestionan, llevando al límite la paciencia de los conductores, que en algunos casos intentan colarse, para ganar algo de tiempo, situación que provocó el malestar de varias personas.

Una de estas imágenes se dio cuando el conductor de una camioneta quiso avanzar en la fila por la banquina de la ruta. El hecho fue rápidamente advertido por personas que estaban esperando en el lugar.

“Andate hasta donde vos estabas, tomatela”, le dice un hombre al chofer de la camioneta, mientras otro lo amenaza con lanzarle una piedra de gran tamaño.

Colarse no es la única “avivada” de algunos conductores, hay quienes utilizan estrategias más elaboradas y que apelan a la empatía de las personas que están en la fila.

En las redes, usuarios reportan que el “speach” utilizado es que deben llegar a Santiago de Chile de manera urgente porque deben alcanzar un vuelo, por lo que van con el tiempo justo.

“Si no llego a tiempo a Santiago, pierdo un vuelo”, fue la frase de varios que dudosamente estaban necesitados de llegar de manera urgente al aeropuerto Arturo Merino Benítez.

La situación en el Paso

La Coordinación General del Paso Internacional Cristo Redentor informó que el cruce hacia Chile se encuentra habilitado las 24 horas en ambos sentidos. Sin embargo, los usuarios que transitan por la Ruta 7 reportaron largas demoras, con filas que alcanzaron los diez kilómetros durante las primeras horas del domingo.

Aunque durante la semana cruzaron en promedio unas 5.000 personas diarias, entre vehículos particulares y colectivos, el volumen de tránsito registrado entre viernes y sábado desbordó la capacidad operativa del paso.

El tiempo de espera, que habitualmente ronda las 3 a 4 horas, se extiende hasta 8 horas en la alta montaña, mientras que en el complejo aduanero las largas filas y las pocas cabinas habilitadas agravan la situación.

El colapso se atribuye a la gran cantidad de turistas que optaron por cruzar hacia Chile para celebrar el Año Nuevo en las playas del Pacífico. Durante las primeras horas de este domingo, las demoras llegaron a 10 horas, generando malestar entre los viajeros.

Por su parte, el Paso Pehuenche, en Malargüe, también se encuentra habilitado las 24 horas para todo tipo de vehículos. Ante el panorama en el Cristo Redentor, el Gobierno provincial difundió un video instalando a los conductores a utilizar este camino alternativo hacia Chile con el objetivo de aliviar el tránsito en la Ruta 7 y mejorar la experiencia de los usuarios.