La industria manufacturera y la construcción, dos sectores clave para el empleo y el PBI, tuvieron un mal julio. Según el Indec, la industria se contrajo 4,9% interanual y 5% respecto de junio, acumulando una caída del 2,6% en los primeros siete meses del año. La construcción retrocedió 4,5% interanual y 4,6% mensual, aunque mantiene un acumulado positivo de 1,7% en el año.
En la industria, doce de las dieciséis divisiones mostraron caídas interanuales. Los golpes más duros los sufrieron electrónica (-31,4%, con un desplome de casi 50% en la fabricación de celulares y televisores), maquinaria y equipo (-26,7%, con la maquinaria agrícola hundiéndose 46,6%) y prendas de vestir, cuero y calzado (-15,9%, con fabricantes enfrentando menor demanda interna y mayor competencia importada).
Otros rubros también retrocedieron. Los productos minerales no metálicos cayeron 12,6%, arrastrados por un desplome del 41,3% en la fabricación de ladrillos por restricciones en el suministro de gas. Los vehículos automotores bajaron 5,4%, con las ventas a concesionarios de unidades nacionales derrumbándose 48,8% en julio según ADEFA. Alimentos y bebidas, el rubro de mayor peso en el índice, cedió un moderado 0,5%, con caídas en galletitas y vino (los despachos al mercado interno bajaron 1,4% y las exportaciones en hectolitros se redujeron 28,7% según el INV), aunque la molienda de oleaginosas creció 10,7%.
Entre los pocos rubros positivos se destacaron papel y madera (+7,1%), refinación de petróleo (+8,1%, con gasoil subiendo 10,9%) e industrias metálicas básicas (+1,6%).
En la construcción, el consumo de insumos también fue dispar. Cayeron fuerte el asfalto (-23,1%), el yeso (-21,2%), los ladrillos huecos (-12,9%) y el cemento portland (-8,1%). En contrapartida, algunos indicadores dan señales más alentadoras: el empleo registrado en el sector subió 1,2% interanual en junio y la superficie autorizada por permisos de edificación trepó 31,6% interanual, con un acumulado semestral 8,9% por encima de 2025.
