Cuatro de los detenidos que tiene la causa que lidera la fiscal Lazo.

La investigación por el asesinato de Germán David Di Giovambattista, el trabajador municipal de Guaymallén que fue ejecutado de un disparo frente a su casa tras ser confundido con los responsables del robo de una moto, sumó este miércoles un nuevo capítulo con la captura de cuatro sospechosos señalados como integrantes del grupo que irrumpió en la casa de la víctima durante la noche del 10 de abril.

Los procedimientos fueron ordenados por la fiscal de Homicidios Andrea Cecilia Lazo y ejecutados desde las primeras horas por personal de la División Homicidios de Investigaciones, que desplegó nueve allanamientos simultáneos en distintos sectores de Maipú (la mayoría) y Ciudad. El operativo coronó una instrucción que durante casi dos meses permitió reconstruir paso a paso la secuencia que terminó con el crimen del hombre de 40 años frente a su familia.

Los detenidos fueron Maximiliano Nahuel Miranda Del Giudice, conocido como “Colla”, de 30 años; Gerardo Emanuel Sosa, de 29; Lucas Matías Espíndola Oviedo, alias “Gordo Springfield”, de 34; y Fernando Ismael Tejada Quiroga, de 35. Todos fueron trasladados al Polo Judicial y en las próximas horas pasarán al penal.

La caída de los sospechosos se produjo luego de que los pesquisas profundizaran el análisis de pruebas recolectadas tras la captura el lunes de Brian Jesús Amaya Gómez, considerado por la fiscalía como el autor material del disparo que terminó con la vida de Di Giovambattista.

El primero de los procedimientos positivos tuvo lugar en una propiedad del barrio SOEM. Allí fue detenido Miranda Del Giudice, más conocido en el ambiente barrial como “Colla”. Los detectives irrumpieron en una casa ubicada en la manzana Q y concretaron su captura sin que se registraran incidentes.

Mientras otros equipos avanzaban sobre distintos objetivos que arrojaron resultados negativos, otro grupo de pesquisas llegó hasta una propiedad situada sobre calle Gutenberg, en el barrio Lucero. En ese lugar fue capturado Sosa.

Durante la requisa secuestraron un teléfono celular Motorola y dos camperas rojas del Club Deportivo Maipú que quedaron incorporadas al expediente como elementos de interés para la investigación, ya que servirán para cotejo.

El operativo de mayor relevancia se desarrolló en el barrio Combate de San Lorenzo. Allí, en una casa ubicada sobre calle Misiones, concretaron un allanamiento autorizado de manera telefónica y lograron detener a Espíndola Oviedo y a Tejada Quiroga.

En ese domicilio también fue secuestrado otro celular Motorola que será sometido a peritajes para determinar si contiene información vinculada a la planificación, ejecución o encubrimiento del ataque que terminó con el homicidio del empleado municipal.

Además, personal especializado incautó pequeñas cantidades de marihuana, semillas y una planta de cannabis, situación que motivó la intervención de la Justicia Federal.

Con estas capturas ya son siete las personas detenidas en el expediente. A los cuatro detenidos este miércoles después de las medidas desplegadas después de las 6.30, se suman el citado Amaya Gómez, Gustavo Alfredo Gómez y su hijo Lucas Gómez, quienes habían sido apresados previamente durante el avance de la causa.

Según informó el Ministerio Público Fiscal, la fiscal Lazo modificó el decreto de imputación y atribuyó a Amaya el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor. En pocas palabras, la teoría del caso lo ubica como el autor del disparo.

En tanto, Gustavo Gómez y su hijo Lucas, Miranda Del Giudice, Espíndola Oviedo, Sosa y Tejada Quiroga fueron acusados por el mismo delito, aunque en calidad de partícipes secundarios.

La teoría de la fiscalía

La hipótesis de la fiscalía sostiene que el grupo llegó hasta la casa de Di Giovambattista convencido de que allí se encontraban una moto Honda Tornado y un teléfono iPhone 17 que horas antes habían sido robados a Lucas Gómez. La información resultó ser completamente errónea, pero igualmente los sospechosos se dirigieron hasta la casa ubicada sobre calle Mathus Hoyos, en El Bermejo.

De acuerdo con la reconstrucción realizada por la División Homicidios, los hombres comenzaron a forzar el portón de ingreso mientras exigían la devolución de los bienes sustraídos. Del otro lado se encontraba Di Giovambattista junto a su esposa y sus hijas, completamente ajeno al robo que había ocurrido horas antes.

La situación derivó en una confrontación. El trabajador municipal salió de la casa para enfrentar a quienes lo atacaban y fue golpeado durante el altercado. Instantes después, cuando el conflicto parecía terminar, Amaya habría extraído un arma de fuego y efectuado el disparo mortal que impactó en una de las axilas de la víctima, atravesó órganos vitales y le provocó la muerte.

Los investigadores sostienen que los cuatro detenidos este miércoles formaban parte del mismo círculo de confianza de Amaya, jefe de una de las facciones de la barra brava del Botellero y habrían participado en distintas etapas de la secuencia que culminó con el homicidio.