La causa por el asesinato de Germán David Di Giovambattista, el empleado municipal de Guaymallén que fue ultimado de un disparo frente a su casa tras una confusión, avanzó este miércoles por la mañana con una serie de allanamientos masivos que terminaron con la captura de cuatro presuntos integrantes de la barra brava de Deportivo Maipú.
Los procedimientos fueron ordenados por la fiscal de Homicidios Andrea Cecilia Lazo y se desarrollaron por efectivos de Investigaciones durante la mañana en distintos puntos de Maipú. Los detenidos quedaron a disposición de la representante del Ministerio Público y se sumaron a la lista de sospechosos que ya integraba Brian Jesús Amaya, señalado por los investigadores como el autor del disparo que terminó con la vida de la víctima, y Gustavo y Lucas Gómez, padre e hijo que fueron capturados hace varias semanas.
Cayó un jefe de la barra de Maipú como el autor del disparo que mató a un trabajador municipal por error
La investigación por el asesinato de Germán David Di Giovambattista, el trabajador municipal de Guaymallén que fue ejecutado de un disparo frente a su casa en abril, dio este lunes un giro determinante con la captura de Brian Jesús Amaya, señalado…
Con estas nuevas capturas, la causa acumula siete detenidos. Sin embargo, uno de ellos, podría recuperar la libertad en los próximos días debido a que la propia investigación lo habría desvinculado de la ejecución del hecho.
Se trata del comerciante de Carrodilla, Lucas, que inicialmente quedó bajo sospecha por su relación con el rodado utilizado por los agresores, aunque los pesquisas concluyeron que no participó del ataque ni estuvo presente en la escena del crimen. También con el hecho de inseguridad previo al crimen de la víctima, que generó la llegada de los malvivientes a su casa creyendo que esos bienes estaban su casa, aunque se confundieron.
Las detenciones representan un nuevo paso en una instrucción que durante las últimas semanas logró reconstruir prácticamente toda la secuencia que derivó en el homicidio ocurrido la noche del 10 de abril en una casa de calle Mathus Hoyos al 4400, en El Bermejo.
La pesquisa sostiene que todo comenzó horas antes con el robo de una moto Honda Tornado y un iPhone 17 Pro a un joven de 25 años identificado como Lucas Gómez. Tras el asalto ocurrido en Guaymallén, el propietario de esos bienes inició averiguaciones para recuperarlos.
En ese contexto apareció el nombre de Amaya, uno de los máximos referentes de la facción de la barra de Deportivo Maipú conocida como “Los del Tropero Sosa”. Estaba vinculado a Gustavo Gómez, el padre de Lucas.
Según la reconstrucción realizada por la División Homicidios, Amaya convocó a varios allegados para rastrear la moto y el teléfono por pedido de Gustavo, quien declaró en el expediente tras su captura. Las averiguaciones condujeron a un dato que terminó siendo falso: alguien aseguró que los elementos robados estaban ocultos en una casa de El Bermejo.
Convencidos de esa versión, entre cinco y seis hombres llegaron hasta la vivienda de Di Giovambattista para exigir explicaciones. El trabajador municipal, completamente ajeno al robo que había ocurrido horas antes, salió de su domicilio intentando comprender la situación. Se produjo una discusión, hubo agresiones físicas y cuando el grupo ya se retiraba, uno de los presentes abrió fuego.
Para los investigadores, el disparo mortal fue efectuado por Amaya. El proyectil ingresó por una axila, atravesó órganos vitales y provocó la muerte casi inmediata del hombre de 40 años.
La captura del presunto tirador se produjo el lunes por la mañana en el barrio Tropero Sosa, donde permanecía oculto mientras pesaba sobre él un pedido de captura nacional e internacional. A partir de esa detención, se profundizaron los análisis de las pruebas y esto permitió avanzar con las capturas de los otros presuntos participantes de la irrupción.
Fuentes ligadas al expediente señalaron que los cuatro detenidos este miércoles integrarían el mismo círculo de confianza de Amaya y habrían estado presentes durante distintas etapas de la secuencia que culminó con el crimen.
En paralelo, los pesquisas avanzan sobre una pieza considerada clave: el Chevrolet Onix utilizado por los sospechosos la noche del homicidio. El vehículo fue localizado y permanecía oculto en un galpón. Según trascendió, sería entregado a la Justicia en las próximas horas para ser sometido a nuevas pericias.
La declaración de Gustavo Gómez, padre del joven asaltado al que le robaron la moto y el teléfono antes del crimen, también pasó a formar parte de la investigación. Los detectives buscan determinar con precisión cómo se originó la información errónea que condujo al grupo hasta la vivienda de Di Giovambattista.
