El chileno Juan Alberto Chodiman Paillan, el policía Joel Antúnez y Darío "Huevo" Zuleta.

La causa que investiga una presunta asociación ilícita que operaba en el departamento de Guaymallén con un policía como máximo referente dio un giro clave esta semana: el fiscal de Robos y Hurtos José Manuel García Mango resolvió el martes modificar parte de la acusación luego del análisis del teléfono celular secuestrado en un expediente conexo de uno de los principales sospechosos, Darío Emiliano Zuleta Sosa, conocido como “Huevo o Hitman”, y el caso pasó a tener a dos imputados como máximos referentes.  

Con esa prueba, colocó a Zuleta en el mismo y máximo escalón jerárquico que Sergio Joel Antúnez Ladino, el oficial inspector preso de la Comisaría 44ª de Guaymallén por presunto ideólogo de los golpes, y ambos quedaron formalmente imputados como organizadores de la banda que, según la instrucción, actuó de manera sostenida desde 2023 hasta principios de este año perpetrando asaltos, escruches, salideras y entraderas.

De acuerdo con la acusación, Antúnez aprovechaba su rol en la fuerza para obtener información sensible sobre domicilios, rutinas y movimientos de potenciales víctimas.

En ocasiones, la banda también habría utilizado chalecos y elementos con identificaciones policiales para cometer los hechos. El objetivo, agrega la hipótesis de los pesquisas, era liberar zonas y garantizar que los robos se concretaran sin interferencia de patrullas o controles.

Pero no sólo se modificaron los hechos: también trascendió que el caso tiene más sospechosos, entre ellos, personajes que se encuentran prófugos y otros detenidos conocidos en el mundo del hampa local y extranjera, como Juan Alberto Chodiman Paillan, detenido en mayo de este año.

La información a la que accedió este diario sostiene que la lista de imputados es extensa. Hasta este jueves, figuraban como presuntos integrantes Carlos Daniel Montoya, Leonardo Darío Salinas Pedroza, Jesús Sebastián Rodríguez Quiroga, Lucas Antonio Hernández Leyes, Miguel Osvaldo Cardozo y Joaquín Héctor Ledesma Prado.

A ellos se suman recientemente, con la última resolución, Marcos Pablo Ibarzabal Peinado, Alfredo Emmanuel Castellanos Villavicencio, Juan Eduardo Cabrera Mallon, Cintia Daniela Pizarro Gutiérrez, Jeremías Javier Riera Mendoza y el citado Chodiman Paillan, además de otros sospechosos que aún no han sido identificados. Algunos ya se encontraban detenidos.

Todos estos están acusados de integrar la asociación ilícita, más otros que podrían sumarse en las próximas horas luego de 32 allanamientos que se desarrollaron este jueves por la mañana en diferentes sectores del Gran Mendoza (principalmente Guaymallén) por robos que cometían los señalados integrantes de la asociación.

Los golpes en detalle

El expediente reconstruye una serie de golpes que muestran el modus operandi del grupo. Entre ellos, un robo en marzo de 2024 en una vivienda de calle Rosario Vera, en Guaymallén, donde fue violentada una caja fuerte; el asalto en junio de ese año a un domicilio de calle Darwin, donde el botín incluyó 12.000 dólares, 2.500.000 de pesos chilenos, un dron y otros equipos electrónicos; y otro episodio en agosto en el barrio Unimev III, donde se llevaron una notebook y diversos objetos, supuestamente utilizando un Renault Logan rojo.

La secuencia continuó en 2025 con hechos de alto impacto. En marzo, en Rodeo del Medio, Maipú, los asaltantes habrían ingresado a una casa del barrio Vista de Elena y se alzaron con un millón de pesos, mil dólares y varios artículos electrónicos, huyendo en un Toyota Corolla con patente adulterada.

Días después, en Guaymallén, vulneraron con un inhibidor de alarmas un Volkswagen Vento estacionado frente al Club San José y sustrajeron equipaje, dinero y documentación; poco después, utilizaron una de las tarjetas robadas para comprar cuatro llantas de camioneta Toyota en Las Heras.

En abril, la investigación les atribuye un asalto a mano armada en la estación de servicio YPF San Sergio, en calle 25 de Mayo de Guaymallén, cuando sorprendieron a empleados de la empresa de seguridad Controlado que retiraban la recaudación.

Finalmente, el 1 de mayo, en el barrio cerrado La Bajada de Guaymallén, se habrían alzado con 12.000.000 de pesos, 15.000 euros, 15.000 dólares y joyas, utilizando en esta oportunidad una Ford Territory negra. Justamente, este es uno de los hechos más investigados en los trabajos desarrollados por la División Robos y Hurtos de Investigaciones, ya que están en la mira policías retirados de alto rango.

Este caso inicialmente fue investigado por el fiscal de Robos y Hurtos Oscar Malla. Sin embargo, la causa “madre” fue absorbiendo la mayoría de los expedientes que se encontraban en distintas fiscalías de esa especialidad. Justamente, el chileno Chodiman Paillan está sindicado como uno de los autores de ese hecho.

En un principio, señalaron que era parte o integrante de la organización venezolana llamada “Tren de Aragua”, que se extendió en gran parte de Sudarmérica y Estados Unidos y fue vinculada con secuestros, robos y asesinatos pero con el paso de los días y luego de varios trabajos desarrollados por efectivos de la Policía Federal en Buenos Aires que tomaron contacto con esa noticia esa teoría fue totalmente descartada.

Para los detectives que hablaron con El Sol, la continuidad, la coordinación y la logística de cada golpe evidenciaron que la banda presuntamente liderada por Antúnez y Zuleta mantenía una estructura, con reparto de roles definidos.

Mientras Antúnez aportaba datos y cobertura, Zuleta se encargaba de la coordinación general y el resto cumplía funciones operativas con el resto de los presuntos malvivientes, aunque algunos no tenían contacto entre sí.

Este jueves, la pesquisa avanzó con allanamientos en diversos sectores de Guaymallén con el objetivo de secuestrar armas, detener a más sospechosos y hasta recuperar elementos denunciados como sustraídos, siempre con el objetivo de sumar más pruebas.

El resultado fue positivo: incautaron elementos probatorios (teléfonos y objetos denunciados como robados) y capturaron a 10 sospechosos que podrían ser imputados en las próximas horas una vez que terminen con el cotejo de la información.