La apertura de sesiones legislativas de Mendoza no solo fue escenario del discurso del gobernador Alfredo Cornejo, sino también un termómetro político que se midió tanto dentro como fuera del recinto. La lista de presencias y ausencias dejó señales claras sobre los alineamientos, las tensiones internas y el posicionamiento de cara a lo que viene.
Entre los que marcaron presencia, se destacaron figuras de peso del oficialismo y la oposición. Julio Cobos, referente histórico del radicalismo y actual diputado nacional, ocupó su lugar en el recinto. También dijeron presente intendentes como Ulpiano Suarez (Ciudad), Raúl Rufeil (San Martín), Esteban Allasino (Luján de Cuyo), Flor Destéfanis (Santa Rosa), Diego Costarelli (Godoy Cruz), Marcos Calvente (Guaymallén), Francisco Lo Presti (Las Heras), Celso Jaque (Malargüe) y Fernando Ubieta (La Paz).
En el plano legislativo nacional, participaron referentes como Mercedes Llano, Pamela Verasay, Lourdes Arrieta, Mariana Juri y Lisandro Nieri.
Desde el ámbito judicial, estuvieron presentes el titular de la Suprema Corte de Justicia, Dalmiro Garay Cueli; y el procurador general, Alejandro Gullé.
Sin embargo, las ausencias también hablaron. Llamó la atención la falta de Víctor “Peque” Fayad, ministro de Hacienda de la provincia, y la ausencia conjunta de los hermanos Emir y Omar Félix, fuertes referentes peronistas en San Rafael. Tampoco estuvieron Matías Stevanato, ni Roberto Righi, jefes departamentales de Maipú y General Lavalle, respectivamente.
Del bloque peronista nacional no se vieron diputados, lo que dejó un vacío notorio en la representación opositora. Otra ausencia destacada fue la del presidente de La Libertad Avanza Mendoza y diputado nacional, Facundo Correa Llano.
Mientras Cornejo brindaba su discurso en el recinto, la política mendocina también se expresaba con silencios y presencias. La Asamblea Legislativa fue, una vez más, el espejo de los tiempos que corren: alianzas firmes, rupturas en proceso y dirigentes que comienzan a reacomodarse en el tablero.
