En las últimas horas, un nuevo escándalo sacudió a la Iglesia Católica de Mendoza. A comienzo de este mes, el obispo de San Rafael, Carlos María Domínguez, fue acusado por “por acciones indebidas” contra “personas adultas”, según un comunicado oficial que se conoció este jueves.
Si bien en un principio se dijo que el propio sacerdote presentó su renuncia, luego de tres años al frente de la diócesis de San Rafael, este viernes, desde el Obispado de San Rafael aclararon a El Sol que la renuncia fue solicitada por el propio papa Francisco y no al revés.
Dada la gravedad de los hechos, desde el Obispado manifestaron que se ha iniciado una investigación para que se medien las acciones canónicas que corresponden conforme a los protocolos vigentes en la Iglesia.
“Pese a su estado crítico de salud, el Sumo Pontífice, al estar al tanto de las denuncias en contra del cura de San Rafael, puso en marcha el protocolo que él mismo actualizó hace unos años con la idea de prevenir y combatir los abusos sexuales en la Iglesia”, expresaron.
Dichas normas estaban incluidas en el Motu Proprio (documento del Papa de propia iniciativa) de 2019 , “Vos estis lux mundi” (Ustedes son la luz del mundo).
Tras el pedido de Francisco, el sacerdote local decidió emigrar de la provincia, con destino incierto. “Si bien en un principio se dijo que estaba en Roma (Italia) y que desde allí será juzgado, lo cierto es que no tenemos contacto con él, por lo que su paradero es desconocido para nosotros hoy”, refirieron. Otras fuentes marcaron que se encontraba en Buenos Aires.
La importancia de preservar a los denunciantes
Respecto a las víctimas, a las que ya se les tomó las declaraciones pertinentes, indicaron que se trata, hasta el momento de tres personas mayores de 18 años.
“No es necesario ahondar sobre las víctimas, ya demasiado han sufrido. San Rafael es chico, sigue siendo un pueblo y acá todos nos conocemos, por lo que preservar a los denunciantes es la prioridad hoy, por su salud mental“, expresaron.
Por otro lado, se conoció que las tres víctimas que denunciaron a Domínguez son de sexo masculino.
Sobre la denuncia
El anuncio hecho por el Obispado de San Rafael señaló que el 3 de febrero se recibieron denuncias hechas por “personas adultas“, quienes identificaron a monseñor Domínguez, de 59 años.
“Dada la gravedad de los hechos declarados se ha iniciado una investigación para que se medien las acciones canónicas que corresponden conforme a los protocolos vigentes en la Iglesia“, resaltó el Obispado de San Rafael.
Asimismo, las autoridades religiosas señalaron “el compromiso de custodiar la intimidad de los denunciantes y sus familias, quienes siempre tendrán el derecho de acudir a la justicia civil”.
