El 31 de diciembre vencerá la resolución que mantiene congeladas las dietas de los legisladores, lo que habilitará un aumento en los sueldos de los senadores a partir del 1 de enero. Según lo establecido por la ley de enganche aprobada en abril, los haberes de los integrantes de la Cámara Alta treparían a más de $9,5 millones en bruto, en un contexto donde la inflación anual supera el 160%.
La vicepresidenta Victoria Villarruel reavivó el debate tras la última sesión especial, donde instó a los legisladores a prorrogar el congelamiento de sus salarios. “Espero que los senadores lo traten porque no soy senadora, no soy quien toma las decisiones”, declaró en conferencia de prensa, aunque enfatizó que los legisladores deben “estar a la altura de las circunstancias” y mantener las dietas congeladas.
Desde su entorno justificaron esta postura, argumentando que los salarios en el Senado son notablemente más altos que los de la Cámara de Diputados.
Sin embargo, la decisión requiere el consenso del cuerpo legislativo, y el Senado no tiene previsto sesionar nuevamente este año. Una posible solución sería que Villarruel firme una resolución extendiendo el congelamiento hasta el inicio del período ordinario en marzo.
No obstante, esta alternativa no parece contar con apoyo entre los senadores, quienes presionan por una actualización salarial por debajo de la inflación.
El debate se intensifica debido a los antecedentes recientes. En abril, las dietas aumentaron un 400 %, pasando de $1,9 millones a $7,8 millones en bruto, gracias a la implementación de un sistema de módulos que fija los sueldos en función de 2.500 unidades.
A esto se suman 1.000 módulos por gastos de representación y otros 500 por desarraigo. Sin embargo, en agosto y noviembre, frente a nuevos subas salariales en el Congreso, los senadores suspendieron la aplicación del sistema bajo la presión social, dejando el salario en el monto acordado en abril.
En contraste, los diputados no están alcanzados por la ley de enganche, lo que ha generado una brecha entre ambas cámaras. Actualmente, los miembros de la Cámara Baja perciben $3,5 millones en bruto, más $625.000 en concepto de desarraigo.
