A pesar de que durante el mes de julio la inflación se ubicó en el 4%, la cifra más baja de los últimos 30 meses, especialistas aseguran que será difícil que los precios puedan perforar el piso del 3% en lo que resta del año.
El economista en jefe de la consultora CREEBBA, Gonzalo Semilla, explicó que “hay espacio para que continúe el proceso de desinflación, pero que difícilmente perfore un piso de 3%“.
“De acuerdo al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), la proyección de la inflación mensual a diciembre es del 3,8% y para la categoría núcleo es del 3,4%. Es decir, a priori, no hay perspectivas que alcance el 2% mensual que pretende el oficialismo, en línea con la variación del tipo de cambio. Sí está más en línea, quizás, con el rendimiento de las tasas de interés del mercado. Dicho esto, la pregunta es si el Gobierno tomará la decisión de alinear inflación, tasas y dólar en torno al 3%“, indicó Semilla.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) general de CREEBBA prevé una suba del 3,8% para agosto, después de haber alcanzado un 4% en julio. A pesar de que los alimentos registraron un incremento del 3,9% en la primera quincena de agosto, superando la cifra del mismo periodo en julio, el resto de los rubros se ubicó en torno al 3,8%. Este comportamiento lleva a los analistas de la consultora a especular que los aumentos de precios podrían finalmente quedar por debajo del 4%.
De manera similar, las consultoras y entidades financieras que participaron en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, proyectan una inflación del 3,8% para agosto.
Por otro lado, Rocío Bisang de EcoGo destacó que se espera que los aumentos en las tarifas y el transporte, en especial en los colectivos, impulsen la inflación de este mes. “Hasta el momento, prevemos una inflación del 4,1%, muy cercana a la de julio“, comentó.
En tanto, Claudio Caprarulo, director de Anakytica, señaló que las tarifas juegan un papel crucial al establecer el piso inflacionario. “Aún no han alcanzado los valores que busca el Gobierno, similares a los de 2019, y su ajuste es clave para mejorar el resultado fiscal”, explicó.
Por su parte, el analista Semilla advirtió que el déficit fiscal de julio podría desencadenar un fuerte recorte en los subsidios, lo que resultaría en aumentos en las tarifas reguladas y, en consecuencia, en el IPC general. “Habrá que ver si las actualizaciones de precios serán abruptas o graduales“, agregó.
Mirando hacia septiembre, algunos analistas sugieren que la reducción de 10 puntos porcentuales en el Impuesto PAÍS podría ayudar a moderar la inflación, ya que reduciría los costos de los productos importados. “El recorte en el Impuesto PAÍS es una de las estrategias del Gobierno para bajar la inflación por debajo del 4%. No obstante, en términos fiscales y comerciales, tendrá un impacto negativo”, subrayó Caprarulo.
En ese sentido, Bisang proyecta que “podría tener un efecto positivo, especialmente en los productos importados, aunque no necesariamente se reflejará en su totalidad en los precios”. Además, advirtió que “todo dependerá de lo que ocurra con el dólar oficial: la reducción del impuesto podría dar margen al Gobierno para devaluar y achicar la brecha, lo que neutralizaría el impacto sobre los precios”.
