Uno de los tantos ejemplares que cayó tras el Zonda en Ciudad.

Desde el viernes a la fecha, la mayoría de los municipios del Gran Mendoza trabajan a contrarreloj para dar solución a los más de 500 árboles derribados por el viento Zonda que azotó la provincia y dejó, además, dos personas fallecidas.

La severidad del viento, considerado grado Z3, fue tal que aún hoy siguen trabajando las cuadrillas municipales en la recolección de ramas, incluso, la erradicación de ejemplares que generan peligro para la sociedad.

Ahora bien, la pregunta es en qué condiciones se encuentra el arbolado público en el Gran Mendoza y qué hacen los municipios para su mantenimiento.

La mayoría de las respuestas tienen un factor común y es la falta de agua. Tras 15 años de crisis hídrica, es uno de los mayores inconvenientes que deben enfrentar los forestales.

Godoy Cruz: más de 350 intervenciones

Desde el viernes a la fecha, el departamento comandado por Tadeo García Zalazar ha recibido 350 intervenciones por árboles caídos, ramas cortadas y forestales en situación peligrosa para terceros.

“La situación que se vivió en el departamento fue tremenda y si bien desde Defensa Civil se reportaron 146 árboles caídos, lo cierto es que el número se duplicó y a lo largo de toda la semana unas 10 cuadrillas recorrerán los diferentes barrios para dar solución a los daños ocasionados”, comentó Andrea Lacave, jefa de Forestación.

En Godoy Cruz hubo 350 intervenciones, tras el Zonda.

A la hora de dar cuenta sobre la situación del arbolado en el departamento, la funcionaria recalcó que hay muchas especies añosas, sin embargo, enfatizó que uno de los mayores inconvenientes es la falta de agua.

“Los árboles que siempre fueron regados con el agua que transitaba por las acequias hoy no lo hacen y eso ha perjudicado mucho a la especie. Hace 15 años la provincia cuenta con una crisis hídrica y las cunetas no son más que patrimonio de Mendoza, esa es su única función en la actualidad”, expresó.

Asimismo, la profesional aseguró que desde el 2016 el departamento trabaja en la erradicación de árboles secos para evitar y prevenir inconvenientes, así mismo contó que desde hace años el municipio está realizando un trabajo de forestación de árboles que demanden menos cantidad de agua.

“Pedimos paciencia a la población, entendemos que son muchos los reclamos, pero no damos abasto con el trabajo. Los que aún no han realizado la denuncia de algún árbol caído o en situación de peligro solicitamos que lo hagan al 0800-800-6864”, finalizó.

Luján, más de 350 intervenciones

Fue uno de los departamentos más afectados por el Zonda, con unos 300 árboles caídos, además de ramas y postes.

Con más del 50% de los trabajos de poda realizados, el municipio comandado por Sebastián Bragagnolo, cuenta con un relevamiento propio de ejemplares, cuyos datos arrojan que los árboles en su mayoría cuentan con un estado óptimo, en tanto, los más afectados son por falta de agua.

En total, en Luján cuentan con unos 96 mil árboles, de ellos, 3 mil están en revisión, con pedido a Recursos Naturales Renovables de la Provincia para ser cortados para su posterior forestación.

Las Heras, con 45 intervenciones

El departamento registró 45 intervenciones, entre ellas, árboles y ramas caídas. El municipio ha puesto en marcha un operativo con 6 cuadrillas para resolver la emergencia. En total ingresaron unos 80 llamados de los vecinos.

Sobre el estado de los forestales en el departamento, Walter Maturano, director de Arbolado y Paseos Públicos, refirió que, en general, el estado de los árboles es bueno, sin embargo, enfatizó que durante muchos años, previo a la gestión de Daniel Orozco, actual intendente, no se hizo la poda que requerían los ejemplares y eso perjudicó mucho a las especies.

Maipú, con más de 43 intervenciones

El reporte del municipio indicó que el 70% de los inconvenientes se presentó en las zonas de transición entre lo urbano y lo rural, donde, además, más de 1.500 familias permanecieron sin servicio de luz durante más de 72 horas.

La situación del arbolado, en general, es buena, pero Eduardo Mezzabotta, secretario de Infraestructura, aseguró que se viven dos realidades distintas en las zonas urbanas respecto a lo rural.

Además, el funcionario recalcó que años atrás Irrigación otorgaba el permiso para el riego cada un mes y en la actualidad, se da cada 4 meses. Si a eso se le suma la sequía existente en la provincia y la falta de probabilidad de lluvias, el pronóstico para el arbolado público no es muy alentador.

“Recursos Naturales y Renovables, que tiene el dominio de las especies de la provincia, tampoco está trabajando en la toma de decisiones sobre los árboles cuya vida útil ya han cumplido un ciclo”, recalcó.

Ciudad, 48 árboles caídos

Ciudad reportó 48 árboles caídos, además de varias ramas. De ese total, el 20% pertenecía a propiedades privadas y consorcios que fueron intervenidos por el municipio, ya que generaban daños a terceros.

Independientemente del desastre natural que dejó el Zonda, las autoridades dijeron que la situación del arbolado es buena.

“Hace 4 años hicimos un abordaje de riesgo en zonas como la Arístides Villanueva o la Alameda, en la que predominan plátanos cuyas ramas tienden a desramarse naturalmente. Los revisamos e intervenimos aquellos árboles que lo requerían”, contó Ivanna Klimisch, directora de Espacios Verdes y Arbolado.

En el 2022, el municipio adquirió una hidroelevadora con la que se logró llegar a zonas más elevadas para cortar ramas y demás.

También realizan un trabajo constante de poda que, este año, se ha aumentado la cobertura y que ya se ha realizado en todo el departamento.

El riego es un factor clave para el arbolado público y, tal como el resto de los municipios, Ciudad cuenta con serios inconvenientes, sin embargo, han dispuesto cuadrillas de riego por acequia y se está complementando con pozos de riego.

Otros de los trabajos realizados en la comuna es la reforestación con ejemplares que demanden menos cantidad de agua. En zonas que son propias del patrimonio de la Provincia dejaron las especies existentes.

Guaymallén: erradicaciones, árboles caídos e inclinados

Guaymallén resultó ser uno de los departamentos menos afectados por el Zonda, aunque el viento estuvo presente. En total hubo 28 intervenciones: 11 árboles erradicados, 7 ejemplares caídos y 10 fueron sólo ramas desgajadas.

“Por el momento, tenemos al personal 100% abocado a lo que dejó el Zonda, recorriendo barrios, con el pasar de los días seguramente el relevamiento cambiará”, comentó Federico Perinetti, director de Espacios Verdes.

En cuanto a la realidad del arbolado en la comuna conducida por Marcelino Iglesias, el funcionario comentó que no escapa al panorama general.

“Lamentablemente, los municipios tienen el 100% de responsabilidad del arbolado público, sin embargo, cuentan con el 0% de facultades a la hora de tomar una decisión sobre el ejemplar. Esto hace que el trabajo sea asimétrico y no equitativo”, reflexionó.

Qué pasó con el Censo de Arbolado Público

El Censo del Arbolado Público del Área Metropolitana de Mendoza, coordinado por Unicipio, se viene trabajando desde noviembre del 2020 con la finalidad de registrar cerca de 1.000.000 de ejemplares en un relevamiento terrestre de 3.700 kilómetros y aéreo de 2.000 kilómetros cuadrados.

Desde la Secretaría de Ambiente de la provincia refirieron a El Sol que “la primera quincena de agosto se hará la presentación oficial al ciudadano de todo el censo y estudio, con los datos en tiempo real”.

A mediados de agosto se darán a conocer los datos del Censo del Arbolado Público del Área Metropolitana de Mendoza.

A la hora de desglosar el trabajo que se ha realizado, además del registro de especies se ha realizado un procesamiento de datos que comprende tres veces más tiempo que el censo en sí. La etapa de carga de información comenzó en febrero y terminó en junio.

Un equipo de 12 técnicos capacitados en tecnología LiDAR (Laser Imaging Detection and Ranging) efectúa el reconocimiento de las imágenes, ejemplar por ejemplar, para que luego otro equipo de ingenieros agrónomos dé inicio al proceso de carga de datos de cada uno de los árboles censados.