Debutará la Boleta Única en las elecciones.
Debuta la Boleta Única en Mendoza.

Una porción del peronismo, la de los intendentes no K, es la que, al fin del día de hoy, con los resultados ya puestos de las elecciones PASO en los departamentos que conducen, será quien cuente con un panorama más claro sobre lo que le tocará en suerte protagonizar, en este verdadero hervidero electoral que se apresta a sobrellevar la provincia.

El grado de apoyo que cosecharán en sus territorios puede que los deje tranquilos y en paz de cara a la ratificación de sus liderazgos; o bien encienda en ellos un gran panel de luces de alarma sobre el futuro recordándoles, quizás, esos devaneos, idas y vueltas, indefiniciones y dudas, por sobre todo, que los ha atribulado y martirizado sin permitirles armar a la vista de todos una fuerza competitiva con el frente de Omar de Marchi, quien los esperó hasta casi el cierre mismo de la inscripción de las alianzas en un primer turno y de los candidatos más recientemente.

Todos ellos, Matías Stevanato de Maipú; el tándem de los hermanos Emir y Omar Félix de San Rafael; Martin Aveiro de Tunuyán y Roberto Righi de Lavalle esperan hoy, cuanto menos, que el desdoblamiento electoral por el que apostaron les ratifique sus liderazgos y que sea con claridad y contundencia.

Por su lado, Flor Destéfanis en San Rosa y Fernando Ubieta en La Paz, van también camino a conseguir un triunfo en estas primarias que los consolide sin medias tintas en la reelección que persiguen afanosamente; ambos son intendentes de un kirchnerismo que domina a pata ancha el peronismo provincial, sin lograr salir de ese ámbito y un nicho propio desde hace tiempo, en una Mendoza que lo rechaza sin esconder ni ocultar esa característica.

Pero los cuatro jefes comunales de la vieja guardia sacan al juego la carta más trascendente y brava tras el triunfo que les permitirá, por un par de meses casi, florearse frente a La Cámpora que les ganó hace tiempo el control del partido y también, claro que sí, sacar pecho de cara a un oficialismo provincial que jugó todo lo que tenía, incluso a su as de espadas Alfredo Cornejo, para intentar limarle algo del poder en estos pagos chicos y sin dejar de alimentar el sueño, en alguno de ellos, de arrebatarles el control.

Las elecciones de hoy en los siete departamentos –a los seis antes mencionados se suma San Carlos en manos de los massistas Rolando Scanio (el actual intendente que no opta por la chance de la reelección) y Jorge Difonso–, significan el estreno absoluto del nuevo sistema de boleta única papel que remplaza a la tradicional sábana. Será una prueba de alto impacto y marcada sensibilidad, por la novedad es cierto y la posibilidad siempre latente de la comisión de errores y yerros involuntarios en el marcado de las preferencias. También develará el interés ciudadano frente a estas elecciones desconocidas para buena parte de la ciudadanía.

Hay dudas sobre si hubo una buena y necesaria campaña de información sobre cómo se vota y lo que se vota, en verdad; y si todo lo que se hizo fue suficiente y al final cuál será el porcentaje de asistentes a las urnas.

Cuando se ha llegado a creer que la crisis cuasi terminal y recurrente que envuelve el país podría provocar un aluvión hacia las urnas de votantes enojados y con ganas de hacer sentir el rigor a la dirigencia de tanta ineficiencia y desatinos, las primeras elecciones que inauguraron Neuquén y Río Negro, más un par aislado de intendencias en Córdoba, parecieron demostrar lo contrario: poca asistencia y mucho desinterés.

El oficialismo provincial va de punto en el examen de hoy, se sabe. Con lo que cualquier sorpresa en estos departamentos, sea Maipú y/o San Rafael, sería estruendoso en todo sentido. Por eso la mirada está puesta, en la previa, en el peronismo y sus corrientes internas.

El kirchnerismo también sabe que hoy verá corriendo de atrás a los intendentes y sus candidatos. Pero alimenta el inicio de una etapa en la que sabe fuerte y gravitante. Sobre todo, teniendo en cuenta su influencia en el Frente Elegí, todo parece indicar que irá por un cambio de estrategia para que tras estas elecciones y las primarias provinciales, los intendentes no se le vayan y no pierdan el interés por construir algo más competitivo de lo que ha sido hasta ahora. Por caso, algunos miembros que le dan vida a este kirchnerismo provincial han comenzado a prenderles velas a santos y milagreros para que la distancia entre ellos y los no K no sea tan abultada en la elección provincial para que las listas que finalmente surjan, en la combinación y por el sistema D’Hont no termine expulsando a los perdedores al punto, ahora sí, de buscar en esa instancia contención en La Unión Mendocina de Omar De Marchi.

Los K creen que el quiebre que se produjo en Cambia Mendoza abre un escenario de tercios y éste peronismo, al que ellos mismos lo siguen viendo en la lona y sin capacidad de reacción, ahora más por cuestiones ajenas y de afuera que por méritos propios, se le abre una posibilidad impensada. Todo es producto, claro, de la imaginación y la esperanza que algunos K, no todos, saben que tienen que alimentar modificando la estrategia y construyendo un discurso que los aleje del sectarismo que los ha caracterizado y de ese funcionamiento de logia secretista y vertical que intrínsecamente va con ellos. Hay que dejar pasar el tiempo nada más para ver si tales cosas, necesarias para el cambio, pasan y se cumplen.

En principio, van a ir detrás de la búsqueda de un discurso claro en el que puedan llegar a persuadir que les interesa Mendoza, más que otra cosa, y una vez descubierto cómo llevarlo a la práctica y con quien. Claves para esto último serían el precandidato a gobernador Omar Parisi y Celso Jaque desde el sur. Ambos exponentes de otros momentos políticos de la provincia, serían los encargados de llevar, entre otros claro, el peso de lo que se considera una hazaña. Más allá de la historia política de Parisi, dicen que con él pueden demostrar que tienen capacidad de gestión tanto en lo público como en lo privado. De hecho, Parisi, en su primera aparición pública puso el acento en eso. Retirado desde un buen tiempo de los espacios públicos, el ex demócrata y ex socio político de De Marchi, afirma ahora estar en condiciones de explicar que el peronismo de hoy está para otra cosa más que para dividir aguas.

Lo de Jaque pareciera extraño también, pero sobre su figura y lo que pueda representar, el peronismo que quiere entrar por el medio tras la división oficialista, asentará la visión de un Malargüe para toda la provincia. Allí está la expectativa sobre Vaca Muerta, el resurgimiento del yacimiento de sales de potasio, los dos emprendimientos mineros más importantes que tiene Mendoza en avance (Hierro Indio y Cerro Amarillo), lo que todavía puede quedar de petróleo convencional, el turismo y… Portezuelo del Viento. Así es, Portezuelo del Viento, el proyectado dique sobre el Río Grande, reformulado que parte del peronismo no quiere dejar morir.

Especulaciones, esperanzas, ideas y enigmas, en concreto, que desde hoy pueden comenzar a ser descifrados.