El almuerzo de las fuerzas vivas en San Rafael concentró a las principales figuras de la política mendocina, principalmente al gobernador Rodolfo Suarez y al intendente anfitrión, Emir Félix. En el escenario del Alto Belgrano, el mandatario provincial adelantó en el Sur que insistirá por la vía judicial para que el presidente Alberto Fernández produzca su laudo sobre la obra Portezuelo del Viento

En ese marco, el gobernador señaló una vez más “el destrato de la Casa Rosada” y aseguró que este martes “voy a viajar a Buenos Aires para presentar ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación lo que jurídicamente se denomina un amparo por mora”. La finalidad de este recurso es que “se emplace al Presidente a laudar” para saber si hay que hacer o no un nuevo estudio de impacto ambiental.

“El mayor desprecio a los mendocinos es que no nos digan nada. Y que tengamos millones de dólares parados con una inflación del 7% en el mundo y nosotros perdiendo plata”, fustigó. 

Antes de terminar su discurso, Suarez remarcó que la obra tiene que hacerse, aunque puede tener cambios: “Quizás, en base al proyecto original”, deslizó. Y reafirmó la intención de llevar adelante El Baqueano. 

En su alocucación ante los empresarios locales, Suarez cuestionó la “infantilización” de los discursos que han “limitado la búsqueda de soluciones”. “La incertidumbre en Argentina se ha convertido en la normalidad“, apuntó y cuestionó la macroeconomía y al Gobierno nacional, porque “no tiene más programa que mantenerse en el poder y que ha mostrado desprecio por los consensos”. 

“Este proceso desmadrado”, graficó el gobernador, lleva a “conflictos internos” en el Gobierno, que agravan la crisis económica y social. “Tanto cruce de rencores, termina también amenazando la institucionalidad“, e hizo referencia a la posibilidad de que no haya PASO en las elecciones de 2023. 

Para Suarez, todo este panorama complica a la actividad privada y a las administraciones provinciales como las suya, que “se ven presionadas sus servicios en el desbarranque social”. 

En ese punto, el gobernador buscó revalidar su gestión y ponderó la baja de tributos en la ley Impositiva para las pymes, así como el subsidio al transporte público que hace la Provincia, en comparación con otras jurisdicciones y principalmente al AMBA. A su vez, también anunció la creación de Mendoza Activa Eficiencia, que apuntará a lo energético e hídrico.

También se refirió al endeudamiento por el plan de obras que envió a la Legislatura con el presupuesto 2023. Entre esas, las vinculadas a la materia hídrica.   

Las cámaras de seguridad

Una de las cosas que llamó la atención fue la entrega de 28 cámaras de seguridad que el municipio hizo al Gobierno provincial. El gesto podría pasar de largo, sino antes no se hubiera dado una polémica entre Félix y el ministro de Seguridad, Raúl Levrino, por los delitos en el departamento sureño. 

Con esa discusión de fondo, el intendente sanrafaelino del PJ le entregó a Suarez las cámaras para mejorar la seguridad en su departamento. Se trata de “28 domos con tecnología de punta que permitirán al Centro Estratégico de Operaciones monitorear en HD lo que suceda en puntos estratégicos de nuestro territorio”, según el comunicado oficial. 

Como dato llamativo, Levrino no viajó al sur, sino que en representación del ministerio lo hizo el secretario de Relaciones Institucionales, Néstor Majul. 

Nutrida presencia política

La bacanal fue una vidriera política, donde el radicalismo llevó a varios intendentes y casi la totalidad de los ministros de Suarez. San Rafael es una de las apuestas que tiene la UCR para volver a gobernar. Así, Suarez llegó flanqueado por su gabinete, entre ellos, Mario Isgró, Ana María Nadal, Enrique Vaquié, José Thomas, entre otros. 

A la par, en las mesas junto al escenario se sentaron los intendentes: los radicales Daniel Orozco, Tadeo García Zalazar, Ulpiano Suarez, Walther Marcolini, entre otros. Y los cinco jefes departamentales del peronismo también asistieron: Flor Destéfanis, Martín Aveiro, Fernando Ubieta, Matías Stevanato, junto al anfitrión, Félix. Después del almuerzo habrá una reunión aparte entre los justicialistas, puesto que tienen que definir si apoyarán o no el plan de endeudamiento que pide Suarez en la Legislatura.