Aunque falta tiempo para el inicio formal de la discusión electoral de 2027, la vicegobernadora Hebe Casado volvió a posicionarse como una de las posibles candidatas para disputar la intendencia de San Rafael. La dirigente admitió públicamente su intención de competir por la conducción del departamento sureño.

“Ya lo he dicho con anterioridad también, me gustaría poder ser intendente de San Rafael, de mi departamento”, expresó Casado al referirse a sus aspiraciones políticas para los próximos años. La declaración representa una de las primeras manifestaciones explícitas de una figura de peso dentro del Gobierno provincial sobre las elecciones municipales de 2027.

Sin embargo, la vicegobernadora evitó presentar su eventual candidatura como una definición cerrada. Por el contrario, dejó en claro que su decisión estará condicionada por el escenario político y, especialmente, por la competitividad electoral de otros dirigentes que puedan surgir dentro del mismo espacio.

“Obviamente que si hay alguien que pueda dar una mejor pelea y que mida más que yo en las encuestas, es seguro que lo voy a acompañar”, sostuvo. La frase refleja una estrategia que combina la instalación temprana de su figura con un mensaje de apertura hacia eventuales acuerdos internos, en un contexto donde todavía no existen definiciones sobre candidaturas ni alianzas para los próximos comicios.

Las declaraciones de Casado se producen cuando la discusión electoral aún aparece lejana en términos formales. Las elecciones del 2027 está a meses de comenzar a definir candidaturas, pero distintos sectores políticos ya empiezan a mover fichas en distritos considerados estratégicos.

En ese contexto, San Rafael ocupa un lugar central por tratarse del segundo departamento más poblado de Mendoza y uno de los principales bastiones históricos del peronismo.

Más allá de la definición personal de Casado, sus palabras constituyen una señal temprana del proceso electoral que comienza a gestarse en Mendoza. Aun cuando los tiempos institucionales están lejos, la carrera por San Rafael ya empezó a mostrar a algunos de sus posibles protagonistas.

Volvió a insitir sobre la salida de Adorni

Además de referirse a sus aspiraciones electorales, Casado volvió a cuestionar la permanencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el Gobierno nacional y reiteró que su postura crítica no es nueva.

“Desde marzo dije que Adorni tenía que hacerse un lado, esperar que la Justicia determinara si tenía algún tipo de culpabilidad o no y si salía ileso de todo eso, volver al Gobierno como debía”, expresó.

Para la vicegobernadora, la situación política del funcionario se agravó con el paso de los meses. “Eso no pasó y la verdad es que se ha ido empeorando la situación de él en la opinión pública y en la situación que se ha ido dando. Por lo cual la verdad que no sé qué va a determinar el Congreso, pero creo que le está haciendo daño a la imagen del Presidente”, afirmó.

La dirigente también cuestionó la defensa que el presidente Javier Milei mantiene sobre su jefe de Gabinete. “Creo que es un error. Quizás él tenga más información que nosotros, pero creo que es un error que debilita al Gobierno nacional, debilita la imagen del Gobierno y pone el foco de la información en algo que no es de trascendencia para los argentinos”, sostuvo.

En ese sentido, argumentó que la agenda pública debería concentrarse en cuestiones económicas. “Creo que lo importante es cuidar el plan económico que se viene construyendo, cuidar el déficit cero, cuidar que la inflación no siga creciendo, cuidar la generación de trabajo. Creo que esos deberían ser los temas y sin embargo hace tres meses que venimos hablando de Adorni y creo que es un desperdicio, una pérdida de tiempo”.

Las declaraciones de Casado exponen una diferencia de criterio con la estrategia adoptada por la Casa Rosada y vuelven a mostrar tensiones dentro de sectores que respaldan al oficialismo nacional. Al mismo tiempo, la vicegobernadora combina su posicionamiento sobre la crisis política que atraviesa el Gobierno con los primeros movimientos de una carrera electoral que, aunque todavía lejana, ya comenzó a mostrar a sus potenciales protagonistas