Un importante operativo se desarrolló entre la tarde del sábado y la madrugada de este domingo para rescatar a una pareja que se extravió en alta montaña.

Tras más de siete horas de búsqueda, en las que se coordinaron diferentes recursos policiales, se logró dar con los senderistas. Ambos se encontraban en buen estado de salud y se realizó el descenso con éxito.

De acuerdo con la información, fue alrededor de las 17 cuando las víctimas se comunicaron con la línea de emergencias 911 y dieron aviso de que se encontraban perdidos en un sector del cerro Buitreras, ubicado hacia el norte de la curva de Guido de la ruta 7.

La pareja sostuvo que habían quedado atrapados en un sector en el que no se podía subir, ni bajar y en el que había piedras de grandes dimensiones. Hasta allí habían llegado mientras descendían, luego de hacer cumbre.

También agregaron que había pasado una hora desde que habían empezado a bajar, que desde el punto en el que se encontraban podían ver la ruta 7 y que tenían el sol a sus espaldas.

Con esos datos, los especialistas establecieron que la pareja se había equivocado de filo durante el descenso y que desviaron su trayecto hacia sector sur del cerro.

Rápidamente, se inició una coordinación entre personal del Centro de Operaciones Estratégicas (CEO) y la Unidad de Patrulla de Rescate de Alta Montaña (UPRAM), ya que las víctimas no contaban con bebidas, comida ni abrigo. Además, habían indicado que tenían los pies “muy fríos”, detallaron las fuentes.

Desde el CEO se mantuvo comunicación en todo momento con la pareja, con el objetivo de que mantuvieran la calma. También se les pidió que apagaran uno de los dos celulares que poseían, para poder utilizarlo en caso de que se quedaran sin batería en el otro.

Cerca de las 21, los efectivos de la UPRAM lograron establecer en el GPS el punto donde se encontraban los montañistas. Esos datos fueron aportados al CEO y se realizó un análisis mediante un software de cartografía y sistemas de geoposicionamiento con los que cuentan las radios que utilizan los equipos de rescate.

Mediante la colaboración entre las dos partes, y un exhausto monitoreo del recorrido que realizaban los rescatistas de la Patrulla, se logró, cerca de las 2, realizar contacto con las víctimas, mediante sonidos y señales lumínicas.

Minutos después, a las 2.45, se logró acceder a la zona enriscada donde se encontraban y ambos fueron extraídos hacia el filo de la cumbre, para que iniciaran el descenso por la ruta indicada.

En compañia del personal de la UPRAM, se llevó adelante el descenso, que duró alrededor de cinco horas. La pareja se encontraba cansada, pero en buen estado de salud y se les brindó asistencia médica de manera preventiva.