Luego de sorprender al arco político en la noche del martes al partir el bloque del Frente de Todos, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner designó al senador camporista Martín Doñate para ser el representante de la Cámara Alta en ese organismo, en medio de la polémica y la puja por el control del mismo.

La confirmación llegó por la nota de designación que la presidenta del Senado envió como solicitud del nuevo bloque, Unidad Ciudadana, para ser consejero de la Magistratura. Por la misma, también designó al reemplazante, el senador Guillermo Snopek, que también integra el bloque que lidera Juliana Di Tullio.

Esta definición estira la tensión con el Consejo de la Magistratura, ahora bajo control de la Corte Suprema de Justicia desde el lunes. Es que Doñate tiene previsto presentarse con el nombramiento para que el ministro que preside el tribunal, Horacio Rosatti, le tome juramente. Esto determinaría el cierre de la maniobra que deja de lado a la postulación por la que peleaba el senador opositor Luis Juez.

Previo a esto, el kirchnerismo tuvo que realizar un pase entre bancadas. Con la división, los actuales representantes en el Consejo, María Pilatti de Vergara en el Nacional y Popular, y Mariano Recalde en Unidad Ciudadana estaban también divididos. Pero alguien notó que el nuevo representante debería haber salido del bloque Nacional, porque era la primera minoría y, por ello, designar a dos consejeros.

Pero en ese bloque no había ningún nombre de confianza de Cristina, por eso, con una nueva nota se indicó que Recalde pasaba al bloque Nacional y Popular, lo que permitía el cupo para Unidad Ciudadana. Espacio para el que fue designado Doñate.

De esta forma, Cristina se asegura que los tres senadores en el Consejo de la Magistratura le respondan, ya que tanto Doñate como Recalde pertenecen a La Cámpora, en tanto que Pilatti está encolumnada con la vicepresidenta y maneja la crucial comisión de Disciplina en el organismo.