Con la llegada cada vez más cercana del verano, muchos son los que optan por iniciar su “temporada de actividad física”, sobre todo, aprovechando aquellas que se pueden realizar a aire libre. Sin embargo, para quienes que no lo han hecho a lo largo de los meses previos, la pregunta sería si es el mejor momento para hacerlo.
¿Se puede practicar deporte en esta época sin ningún riesgo? La respuesta es ¡sí!, aunque siempre con la precaución correspondiente. ¿La razón? No se puede olvidar que ésta es la estación más calurosa del año y es precisamente por ello, que uno de los agentes más potentes contra los que se tiene que luchar serán las altas temperaturas; tanto las del exterior como las del propio cuerpo.

El organismo de una persona está preparado para mantener una temperatura de 37°C, poniendo en marcha diferentes mecanismos para regularla en caso de que esté por encima o por debajo. Pero cuando los grados del exterior se aproximan a los propios del cuerpo, este sistema deja de funcionar y se producen los golpes de calor. Para evitar este y otros contratiempos durante la práctica deportiva en estos meses de calor, los profesionales de la salud y del deporte piden tener en cuenta algunos consejos. ¡A tomar nota!

Hidratación
En cualquier época del año, beber agua es imprescindible para el metabolismo de una persona. Pero, especialmente en estos meses de máximo calor, se produce una pérdida excesiva de líquidos por la sudoración por lo cual para evitar la deshidratación, lo recomendable es beber unos dos vasos de agua antes de comenzar el ejercicio y parar todas las veces que sean necesarias para seguir reponiendo los depósitos.

Deportes acuáticos
Son los más recomendables para el verano por dos motivos: el calor los hace más atractivos, por su poder refrescante; en ellos, al cuerpo le resulta más fácil mantener su temperatura media. En los meses de calor, las disciplinas de alta intensidad durante periodos prolongados son las menos recomendadas, ya que suponen una subida constante de los grados del organismo.

Evitar las horas centrales del día
Si al pensar en iniciar actividad física se decide por deportes como las caminatas o el running, lo mejor es practicarlas a primera o última hora del día, evitando así las horas más “peligrosas”. Y es que a partir del mediodía, el calor se hace muchas veces insoportable y las posibilidades de llegar al malestar físico están, prácticamente, aseguradas.

Protección frente al sol
De forma general, la protección de la piel frente a los rayos UVA es una máxima que se debe cumplir siempre; y no solo en época estival. Existen cremas específicas para la práctica al aire libre de deportes en verano que aseguran esta protección. Es importante no olvidar de usar accesorios apropiados como una buena gorra y unas gafas de sol para ganar esta particular lucha contra el sol.
Ropa cómoda
La práctica de actividades físicas también implica pensar en la ropa con la cual llevarla a cabo. Así, durante el verano, es mejor utilizar aquella que de algodón, más ligera y, de poder ser, de colores claros. Con estas características la transpiración y la circulación de aire son posibles
Alimentación
La dieta para la práctica de deporte en esta época estival también tiene una serie de limitaciones. No es bueno hacer ejercicio ni con el estómago muy lleno ni muy vacío.

Asimismo, es aconsejable esperar al menos dos horas para hacer la digestión y optar por las frutas para los pequeños aperitivos ya que además de tener pocas calorías, son fuente natural de vitaminas y minerales.
En caso de que la mezcla entre calor y el esfuerzo del ejercicio altere el organismo y aumente la debilidad, se puede recurrir a las ayudas nutricionales para suplir las necesidades de nutrientes que el organismo necesita; por supuesto, siempre consultando con un especialista para saber cómo puedes consumir suplementos deportivos y sacarle el máximo provecho al deporte en verano.
Por último, no olvidar que antes de iniciar cualquier tipo de actividad física, es imprescindible acudir a un médico para un chequeo previo de tu salud.
Ahora sí… ¡a no tener escusas para disfrutar a todo deporte y, saludablemente, del buen tiempo que ofrece el calorcito mendocino!
