Julieta Silva, la mujer que atropelló y mató a Genaro Fortunato en San Rafael, recibió una grave amenaza en su domicilio. Ocurrió este domingo por la noche, cuando a través de una llamada telefónica una mujer le dijo: “Ojalá pisen a tus hijos como a Genaro”.

Según publica el diario San Rafael, Silva cortó la comunicación y le contó la situación a su padre.

La Policía ordenó realizar rondines preventivos frente a la propiedad donde reside Silva y sus alrededores a efectos de resguardar la integridad de la joven y su familia. Por el momento, no se ha resuelto consignar una custodia permanente.

Este martes la Justicia le otorgó la prisión domiciliaria a Silva. Si bien los magistrados confirmaron la prisión preventiva, la acusada puede cumplirla en su casa, tal como lo solicitó la defensa.

El Tribunal Penal de Menores, que actuó como Cámara de Apelaciones, conformado por Alejandro Celeste, Néstor Murcia y Jorge Yapur, decidió que Silva espere el juicio en su domicilio.

Además, el tribunal no coincidió con la calificación que impuso Andrea Rossi, quien lidera la investigación, y entendió que se debe investigar la hipótesis de homicidio culposo y de forma alternativa la de homicidio simple con dolo eventual.

La calificación anterior (homicidio doblemente agravado por el vínculo y alevosía) será descartada y se le llamó la atención a la representante del Ministerio Público por tomar “una decisión apresurada”, de acuerdo a una fuente allegada al caso.