En su último partido con la camiseta número 9 de la selección brasileña que hizo legendaria, el ex delantero Ronaldo fue la gran estrella de la deslucida victoria por 1-0 de la “verdeamarela” sobre Rumania, en el último amistoso de preparación a la Copa América.
Los 15 minutos de la participación del “Fenómeno”, a partir de los 30′, marcaron un antes y un después en un amistoso que empezó con un buen desempeño de los locales y un gol de Fred pero terminó con la selección brasileña abucheada por la hinchada, que gritaba el nombre del ídolo ahora jubilado a los 34 años de edad.
Es cierto que faltaron los goles, y el propio Ronaldo pidió disculpas por ello en el corto discurso de despedida que pronunció durante el descanso.
“Perdónenme. Tuve tres oportunidades de gol y no pude marcar en mi último partido. Un gol hubiera sido una pequeña retribución por todo lo que ustedes hicieron por mí”, afirmó, en tono humilde.
Pese a todo, y con la ayuda de sus compañeros, que dedicaron todo el tiempo a armar jugadas para dejarlo delante del arco, tuvo una participación digna en el partido.
El primer tiro a gol del “Fenómeno” salió a los 34′, y fue defendido por el portero rumano Tatarunasu. Luego, a los 40′, desperdició una excelente oportunidad con un disparo muy desviado que dejó evidente su condición de futbolista retirado.
Pero tres minutos más tarde, tuvo un despejo de “Fenómeno”, al eludir a dos marcadores y enviar el balón a gol, pero Tatarunasu estaba atento y logró atajar el disparo, con lo cual se convirtió en el villano de la noche para la hinchada brasileña.
“Yo realmente creí que esta pelota entraría al arco, pero el portero logró hacer la defensa. Todos intentaron ayudarme a marcar, el portero fue el único que no lo hizo. Pero no importa, yo anoté los goles que importaban”, afirmó después, en entrevista a la televisión brasileña.
El momento más emotivo de la fiesta tuvo lugar tras el final del primer tiempo, cuando Ronaldo.
