Ángel Gabriel Villegas (18) y Fernanda Vanesa Giacanto (19), detenidos desde el viernes por estar acusados de matar a su hija de apenas un mes en la casa que compartían en Lavalle, pidieron declarar ayer en el expediente y señalaron que el deceso se produjo después de un accidente doméstico.

Los dos imputados por homicidio agravado por el vínculo y alevosía declararon durante la siesta en la Oficina Fiscal Nº17 ante la presencia del fiscal del caso, Fernando Giunta; su abogada Silvina González, titular de la Décimo Tercera Defensoría Oficial, y efectivos de Policía Científica, y coincidieron en que no le quitaron la vida a los golpes a Ludmila como se sospecha, sino que la pequeña cayó de su cochecito, el que usaban para transportarla cotidianamente. 

Fuentes ligadas a la causa explicaron que Villegas y Giacanto relataron ante las partes que se encontraban limpiando afuera del domicilio de calle Dorrego, donde vivían, cuando escucharon llorar a la bebé, y al entrar al domicilio, la vieron en el piso. De acuerdo con lo que explicaron las fuentes a El Sol, aseguraron en el sumario que la beba se cayó al piso desde el carrito. “La habían dejado con el respaldo bien arriba y la parte adonde se apoyan los pies estaba reclinada hacia abajo y dijeron que se resbaló”, confiaron.

Es por esa razón que ayer también estuvieron presentes durante la declaración cuatro peritos de Científica, que llevaron el coche que está secuestrado para luego realizar el peritaje y así determinar si las lesiones que tenía la pequeña coinciden con la caída que alegaron sus progenitores (ver aparte).

Según lo que escucharon los presentes, el testimonio de ambos evidenció una serie de contradicciones y su versión se puso en duda. 

En un relato coordinado, la pareja dijo que ese incidente sucedió hace dos sábados; pero las heridas que sufrió la bebé –quebradura y desplazamiento de fémur izquierdo, hematomas en cara, oído y en la zona superior del cráneo, la mollera, de acuerdo con el Cuerpo Médico Forense– datan del mismo día del fallecimiento (el jueves), estimaron los profesionales. Debido a esto, la versión que aportaron fue tomada con pinzas por el fiscal y “es poco creíble”, confiaron las fuentes.
 

Ludmila murió por una hemorragia cerebral como consecuencia de un golpe que sufrió con un elemento contundente. Es por esa razón que no ven con fuerza la hipótesis de que cayera al piso y golpeara su cabeza contra el suelo porque, en ese caso, el cráneo de la bebé sería el elemento contundente y no el piso de la casa.

“Al parecer le pegaron con una mano en la cabeza y ese sería el elemento contundente. Además, explicaron que la víctima estaba boca abajo y la lesión la tiene en la parte superior”, detallaron. Tras las declaraciones, ambos imputados fueron enviados al penal.

Grabaron las declaraciones

Mientras declaraban, los progenitores de la beba de un mes quedaron registrados por una cámara que llevaron los uniformados de Policía Científica. Ahora serán ellos quienes, de acuerdo con los relatos de los padres, realicen las pericias correspondientes con el cochecito para determinar si coinciden las lesiones sufridas por la beba con la presunta caída.