Juan Carlos Mazzón trata de darle las últimas costuras al armado electoral del PJ a un día del cierre de listas. La negociación sigue complicada, principalmente por la postura de los hermanos Félix de no aceptar la vicegobernación. Esto obligó al Chueco a ensayar una variante y a darle aire al paquismo, tras la fuerte salida que tuvo Matías Roby. En este plano, aparecen dos nombres con distintas chances. El ministro de Transporte, Diego Martínez Palau, y el superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez.
En efecto, Martínez Palau es por estas horas quien podría estar acompañando a Rodolfo Bermejo en la fórmula que Mazzón trata de conformar para enfrentar a Carmona -y a Roby-. Su ánimo así parece transmitirlo. El ministro de Transporte recibió un espaldarazo importante esta semana con la visita a Mendoza de Florencio Randazzo, su referente a nivel nacional.
Palau ya habló con Mazzón, que tiene a su vez una relación de amistad con Randazzo. Los Azules no ven mal al ex liceísta casado con Marcela Gaua, la recordada reina de la Vendimia que hoy trabaja junto a Carlos Ciurca en la Legislatura. Entre los allegados al ministro, consideran que puede sumarle a Bermejo la pata kirchnerista que le hace falta, considerando que es delfín de Randazzo.
Pero en estas discusiones también hay margen para el superintendente de Irrigación, José Luis Alvarez. Sus allegados consideran que la fortaleza del Gallego está en el territorio por la cantidad de obras que ha realizado en este tiempo de gestión y por la militancia junto a Pérez por la reforma en la ley de aguas.
Además suma una característica más. Álvarez es orgánico a Pérez y, si llega a producirse un cambio de última hora, no traerá complicaciones para bajarse de la candidatura si se lo piden.
Pero también tiene una debilidad. Álvarez es resistido por los Azules del Sur, por la forma en que encaró la cuestión del Atuel. Allí, no es querido por los regantes-productores.
Ahora bien, estas cartas que Mazzón tiene en la manga dependen de esto: si Emir y Omar Félix se mantienen inflexibles respecto de ocupar la vicegobernación. Como ya contó El Sol, la pugna de los Félix está en poder ocupar un lugar entrable para el Congreso, donde ya hay dos nombres. Uno es Francisco Pérez -para Diputados- y el otro es Rubén Miranda -para el Senado nacional-. Pero esta definición no está próxima y sobrevendrá tras las PASO del 19 de abril. Y allí la que elige es Cristina.
