Netflix estrenó recientemente “No se desea buena suerte” (Don’t Say Good Luck), una película dramática y musical protagonizada por Sunny Sandler, la hija menor de Adam Sandler, que rápidamente consiguió posicionarse entre los contenidos más vistos de la plataforma.
La joven actriz, de 17 años, interpreta a Sophie Birenbaum, una adolescente que consigue el papel principal en el musical de su escuela justo cuando su vida familiar atraviesa un momento difícil.
Franco Colapinto en el GP de Países Bajos: las claves del argentino para buscar los puntos en Zandvoort
Franco Colapinto afronta la carrera principal del Gran Premio de Países Bajos de Fórmula 1 partiendo desde la 14ª posición de la grilla en el trazado de Zandvoort. Tras haber completado la prueba Sprint en el 12° lugar durante la jornada…
La protagonista debe prepararse para su gran debut sobre el escenario mientras enfrenta una situación mucho más dolorosa: el cáncer de su madre vuelve a aparecer.
La película, dirigida por Julia Hart, combina música, adolescencia y drama familiar para contar una historia marcada por los vínculos, el miedo y la necesidad de seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.
Una historia inspirada en hechos reales
La trama está basada en una experiencia real de Laura Hankin, una de las guionistas de la película. Durante su adolescencia, Hankin obtuvo el papel principal en el musical de su escuela al mismo tiempo que su madre atravesaba una recaída de cáncer.
La experiencia terminó convirtiéndose en el punto de partida de esta producción, escrita por Hankin junto a Julia Hart y Jordan Horowitz, reconocido productor de La La Land.
La historia sigue a Sophie mientras intenta equilibrar los ensayos, las exigencias de su nuevo papel y la preocupación por la salud de su madre, interpretada por Melanie Lynskey.
La película tiene una duración de una hora y 35 minutos y consiguió una respuesta positiva por parte de la crítica especializada.

