Pão de queijo. Foto: Magnific.

El pão de queijo es uno de los íconos de la gastronomía brasileña. Originario del estado de Minas Gerais, este pequeño pan se destaca por su textura elástica y su intenso sabor a queso. Con pocos ingredientes y una preparación sencilla, se convirtió en una opción muy elegida para acompañar el café, el mate o el té.

Ingredientes

  • 250 g de almidón de mandioca (fécula de tapioca)
  • 100 ml de leche
  • 50 ml de aceite
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 huevo
  • 150 g de queso parmesano rallado
  • 100 g de queso mozzarella rallado

Paso a paso

  1. Precalentar el horno a 180 °C.
  2. Calentar la leche junto con el aceite y la sal hasta que rompa el hervor.
  3. Verter la mezcla caliente sobre el almidón de mandioca y mezclar bien.
  4. Dejar entibiar e incorporar el huevo.
  5. Agregar los quesos rallados e integrar hasta obtener una masa homogénea.
  6. Formar pequeñas bolitas con las manos.
  7. Colocarlas sobre una placa para horno dejando espacio entre cada una.
  8. Hornear entre 20 y 25 minutos, hasta que estén infladas y apenas doradas.

Un consejo extra

Para intensificar el sabor, se pueden combinar distintos quesos de pasta dura. Los panes quedan aún más ricos recién horneados, cuando conservan su exterior crocante y su interior bien tierno.

El pão de queijo demuestra que con pocos ingredientes es posible obtener una preparación deliciosa y diferente. Es una excelente alternativa para renovar el desayuno o sorprender en una merienda.