El 9 de septiembre se celebra el Día del Wiener Schnitzel, una oportunidad ideal para descubrir y preparar este clásico de la cocina austríaca.
Tradicionalmente elaborado con carne de ternera, el Wiener Schnitzel supo ganar popularidad en todo el mundo y se adaptó a la cocina moderna con distintas variantes, pero su esencia permanece intacta.
Origen y preparación del Wiener Schnitzel
El Wiener Schnitzel, que significa “escalope vienés”, es un plato que data de principios de la década de 1830.
En Austria, el amor por este plato los llevó a dictar una ley que establece cómo debe prepararse.
Básicamente, exige que se elabore únicamente con carne de ternera que se corte en finos bifes, se ablande, se sale y empane ligeramente antes de freírse en manteca clarificada. Este proceso da como resultado una carne jugosa con una corteza dorada y crujiente.

Acompañamientos tradicionales
En su forma más clásica, el Wiener Schnitzel se sirve con ensalada de lechuga, pepino o papas. También es común agregar una rodaja de limón que realza los sabores de la carne empanada.
Variaciones del plato
Aunque la versión original se hace con ternera, en muchas partes del mundo, incluida Argentina, se utiliza carne de cerdo o pollo para preparar una de sus variantes en el mundo: la milanesa.
Receta de wiener schnitzel
Ingredientes
– 4 bifes de ternera
– 2 huevos
– Sal
– Harina de trigo
– Pan rallado
– 300 gramos de manteca clarificada (o 400 g de manteca común)

