Entre marzo y abril de este año, bandas de delincuentes que utilizaban ropas policiales y simulaban allanamientos para robar en domicilios del Gran Mendoza se transformó en un dolor de cabeza para las autoridades.
Los malvivientes cometieron casi una decena de hechos en diversos sectores de la provincia hasta que, a mediados de abril, la División Robos y Hurtos, de Investigaciones, realizó allanamientos y detenciones que frenaron los asaltos bajo esa modalidad.
Como existían sospechas de que los atracos pudieron ser perpetrados por diferentes gavillas, temían que, eventualmente, volvieran a actuar una vez que se apaciguara la pesquisa contra quienes utilizaban ese modus operandi.
La preocupación se trasformó en realidad este fin de semana, cuando maleantes con chalecos de la Policía de Mendoza asaltaron a dos familias en una finca de Agrelo, en Luján de Cuyo. Algunas de las víctimas fueron maniatadas y hasta lesionadas con prácticas dignas de una extorsión mafiosa.
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Fue alrededor de las 21.30 del sábado, cuando la tranquilidad en una vivienda situada dentro de la finca Aranguez, en calle Costa Flores, se vio bruscamente interrumpida: cuatro sujetos entraron a la fuerza por la puerta principal.
Adentro de la casa estaba un joven junto a su esposa, de 25 y 24 años, sus hijitos, de 4 y 2, y el padre de la chica, de 51.
Los individuos con vestimenta policial les ordenaron que se arrojaran al piso y llevaron a la muchacha y a los niños hacia una habitación, donde los dejaron encerrados.
Acto seguido, le colocaron precintos en las manos a los dos hombres y comenzaron a amenazarlos para que les entregaran todo el dinero que tuvieran a disposición.
Las víctimas se resistieron a entregarles con tanta facilidad sus ahorros. Pero eso generó que los maleantes iniciaran una serie de agresivos actos para alcanzar su objetivo.
Primero, efectuaron dos disparos para amedrentar a los hombres. Acto seguido, le dieron un par de cachazos en la cabeza al joven, mientras que a su suegro le hicieron cortes con una tijera en dos dedos de la mano derecha, mientras le exigían que les entregara la llave de su moto.
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Justamente, el hombre no podía hacerles entrega de la llave porque tenía las manos atadas de las muñecas. Pero eso poco le importó a los delincuentes que terminaron por arrebatarlas ellos mismos de entre las prendas del hombre.
De esa casa terminaron por llevarse una moto Zanella ZR 200cc blanca, mil pesos en efectivo, cinco celulares (cuatro Samsung J7 y dos Motorola G3 y C) y también sustrajeron una alcancía en la que estaban ahorrando los pequeños junto a su madre, detallaron fuentes del caso.
Posteriormente, los violentos asaltantes se dirigieron hacia otro domicilio que está dentro de la finca, donde reside una familia conformada por una mujer oriunda de Chile y su pareja, de 51 y 62 años, y sus tres hijos varones, de 17, 13 y 8 años, uno de los cuales es sordomudo.
Allí rompieron la puerta de ingreso y abordaron con las armas de fuego a los cinco integrantes del grupo familiar. A todos los llevaron por la fuerza a una de las habitaciones.
Encerrados, comenzaron a amenazar a la mujer para que les entregaran sus celulares y el dinero de sus ahorros.
La víctima accedió al pedido y les proporcionó su teléfono. Seguidamente, les indicó el lugar donde tenía guardados 22 mil pesos en efectivo.
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Tras eso, los cacos se dieron a la fuga efectuando entre dos y tres disparos al aire, de acuerdo con la información policial.
Minutos después, las autoridades tomaron conocimiento sobre el episodio y se iniciaron las labores policiales en el lugar.
Personal de la Unidad Investigativa Departamental Luján (UID) y de Robos y Hurtos trabajaron en la escena y entrevistaron a las víctimas.
De esas declaraciones espontáneas surgió que no lograron observar en qué vehículo se movilizaban los autores, pero que todos utilizaban barbijos y guantes de látex.
Mientras que los efectivos de la Policía Científica hallaron vainas servidas de calibre 22 y 9 milímetros, que fueron disparadas por los malhechores.
La zona fue rastrillada por los pesquisas, que contaron con el apoyo del Cuerpo de Canes, pero no había mayores pistas sobre los sospechosos.
En tanto, los dos hombres que fueron atacados en la primera vivienda recibieron atención médica del personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) que arribó en una ambulancia al lugar.
El caso quedó a cargo del fiscal de Robos y Hurtos José García Mango, quien está reuniendo pruebas para avanzar en el expediente.
