Independiente Rivadavia igualó ante Gimnasia de La Plata como local por 1 a 1 y, por cómo se dio el partido, dejó ir dos puntos clave de cara al campeonato de la tabla anual. Aún así, se mantiene como único líder con 52 unidades. El equipo de Alfredo Berti fue superior al Lobo, sobre todo en el primer tiempo, pero pagó caro la ineficacia y las desconcentraciones en la etapa complementaria.

Los goles fueron marcados por Juan Manuel Elordi a los 5 minutos de la primera mitad para la Lepra y por Agustín Colazo a los 41 de la segunda mitad para el Lobo.

De esta manera, Boca se acercó en la pelea por ese título porque con su victoria ante Unión (3-0 en el mismo horario) quedó a solo dos unidades (50). Vélez debe jugar y tiene chances de quedar a un punto (51) si gana.

Desarrollo del partido:

Rápidamente Independiente Rivadavia demostró que estaba jugando una final. Tanto los jugadores como los hinchas que desplegaron fuegos de artificio apenas pasados los 3 minutos.

Cinco minutos tardó la Lepra en ponerse en ventaja. Un cambio de frente de Sequeira encontró solo a Salas por la banda izquierda. El ex River esperó que Juan Manuel Elordi pase por dentro, lo habilitó y el lateral cruzó su remate. Nada pudo hacer el Mono Nelson Insfrán.

No descansó la Lepra. Tuvo muchas oportunidades para ampliar la ventaja. Fue un primer tiempo con muchas situaciones.

En el minuto 9 remató Salas remató desviado, en el minuto 21 Sartori tuvo una chance clarísima pero su disparo salió al medio del arco y fue contenido por el arquero. En el minuto 25 otra vez apareció Elordi para romper y rematar por fuera a escasos centímetros.

La recuperación a Gimnasia le duró muy poco. El equipo de Berti siguió insistiendo con situaciones para ampliar su ventaja. En el minuto 30, el equipo local tuvo quizás la más clara después del gol, cuando Studer cortó el gol del Lobo y de contra no lo pudo aprovechar Matías Fernández. Tuvo el remate de cara al gol, pero el volante decidió picarla y el tiro le salió defectuoso, mientras Sartori esperaba solo por dentro. Lo iba a lamentar.

En el minuto 32 tuvo Gimnasia su situación más clara, tras un remate de Lucas Janson que contuvo Bolcato con ayuda del palo.

Sin embargo, el travesaño también fue enemigo del Azul, porque en el minuto 38 Salas remató y el disparo fue contenido por el Mono Insfrán con ayuda del caño horizontal. Así se fue el primer tiempo con más situaciones de gol de los que se recuerda de Independiente Rivadavia en el año.

En el segundo tiempo, la dinámica cambió. No fue el mismo ida y vuelta ni la intensidad con la que se había jugado en la primera etapa. Hubo menos situaciones y de menor calidad. Gimnasia mejoró.

Quien levantó a las tribunas en el minuto 21 fue Sequiera, que tiró un caño magnífico para iniciar una situación clara, en pared con Sartori, quien remató y la pelota no ingresó por la reacción de Insfrán.

Un minuto después, Miramón remató desde afuera muy cerca, advirtiendo a la Lepra de que el partido no estaba cerrado. En el minuto 71, Giampaoli la tuvo dentro del área leprosa. El Lobo seguía aumulando chances.

El Lobo parecía que crecía cada minuto y su premio llegó cerca del final, amargando a todo el estadio. Corría el minuto 86 cuando Gimnasia armó una gran jugada. Asistieron a Agustín Colazo, quien definió cómodo ante Bolcato. El juez de línea rápidamente anuló el tanto por offside, pero el VAR rectificó ese fallo y sancionó el empate.

El público leproso confundió el fallo y lo celebró, pero rápidamente reaccionó con silbidos. Auzmendi (ex Tomba) festejó de cara a la gente de la popular, por lo que se desató una escaramuza.

El partido se fue diluyendo y los dos equipos quedaron cómodos con el empate. No le sirve al equipo de Berti, de acuerdo por cómo se dio el encuentro. Independiente Rivadavia dejó ir dos puntos muy necesarios en la pelea por el título de la tabla anual.