Durante el 2022 y gran parte de este año, los robos en barrios privados del Gran Mendoza no han parado. Este diario ha informado sobre golpes millonarios en diferentes sectores de la zona metropolitana, perpetrados por organizaciones que, en su mayoría, trabajan con un dato previo y realizan tareas de inteligencia en la zona de domicilio para intentar entrar y salir lo más rápidamente posible sin ser detectadas. Pero no todos los hechos son el “crimen perfecto” y alguien o algo capta algunos de sus movimientos, pruebas determinantes que servirán en una instrucción.
Si bien casi todos los casos son bajo la modalidad de escruche, es decir, cuando los malvivientes ingresan a propiedades luego de forzar cerraduras o ventanas y saquean todo lo que tienen a su alcance cuando los moradores no se encuentran en sus domicilios, también se han registrado asaltos en los que las víctimas fueron reducidas, golpeadas y atormentadas bajo amenaza de muerte con algún arma de fuego o blanca.
Este sábado hubo un hecho de gravedad protagonizado por entre “cuatro y cinco” asaltantes en el barrio Lomas de Terrada de Carrodilla. Los sujetos se metieron a una casa luego de llegar en auto y escaparon después de asaltar a los guardias de seguridad, cuando la propietaria del inmueble llegaba al lugar.
Pero, dos días antes, el jueves 10 por la noche, tres malvivientes armados –contaban con un cuarto que hacía de campana al mando de un vehículo– sorprendieron a un hombre de 84 años y a una mujer de 61 en un domicilio del barrio cerrado Rincón de Chacras de Luján y los golpearon y ataron para tener el control de la escena. Después de varios minutos de tensión, se llevaron 3.200 dólares y un par de relojes marca Rolex, entre otras cosas.
Justamente, este último caso es, por estas horas, materia de profundo análisis investigativo debido a que los autores no serían de Mendoza. La llegada y huida de la banda en un vehículo “doble cabina” quedó registrada por una cámara de seguridad en las inmediaciones del complejo.
En las imágenes, a la que accedió El Sol, se aprecia que el trío de malvivientes que irrumpió en el domicilio, luego de hacer un hueco en una tela perimetral romboidal, llegó al complejo a las 20.25 y escapó a toda velocidad a las 21.39, es decir, permaneció más de una hora en la zona y en el interior de la casa.
Una vez denunciado el ataque, y cuando el lugar se llenó de policías de la jurisdicción tras un llamado al 911, el caso comenzó a ser trabajado por la División Robos y Hurtos de Investigaciones y el fiscal de turno de esa especialidad.
Por información a la que accedió este diario, se trata de una banda oriunda de Córdoba que viene cometiendo hechos de inseguridad en Mendoza desde hace algún tiempo. Luego de este último asalto, todos los miembros habrían regresado a esa provincia para ocultarse durante un tiempo.
Las fuentes aportaron que se movilizaban en dos vehículos –uno sería robado– y que “algunos delincuentes” del barrio La Gloria de Godoy Cruz los venían aguantando para evitar ser detectados. Uno de esos vehículos quedó registrado por cámaras de seguridad durante el asalto en el barrio cerrado de calle Besares: se trata de una camioneta doble cabina Fiat Toro negra que sería robada. También circulaban en un Toyota Corolla oscuro, que fue detectado en el popular complejo de la llamada triple frontera.
Los pesquisas analizaban lo captado por otras cámaras de seguridad con el objetivo de recopilar más información sobre los vehículos en los que se movilizaban, información que es considerada clave para avanzar en la búsqueda de los malvivientes.
Por la reconstrucción del hecho, se desprendió que el trío de ladrones que ingresó a la propiedad caminando estaba en pleno contacto con el conductor de la camioneta vía telefónica. Arribaron a la hora citada e iniciaron el operativo escape una vez que tenían el botín que fueron a buscar y avisaron al cómplice que aguardaba afuera.
Así se detectó justo el momento en el que la Fiat Toro realizó una complicada maniobra marcha atrás para ir a buscarlos y huir por una calle de tierra que llega al cruce con Liniers. Todos subieron y escaparon con rumbo desconocido.
Por lo que aportaron las víctimas, los asaltantes estaban encapuchados y uno se hacía llamar “Roberto”. Todos vestían ropas oscuras y tenían un tono cordobés. Para amenazarlas, utilizaron destornilladores y otros elementos contundentes.
Por lo que trascendió, el hombre y la mujer se encontraban en piezas diferentes viendo el noticiero de las 21. En ese momento fueron sorprendidos por los sujetos que llevaban esas armas blancas. Ambos moradores fueron golpeados y encerrados en un vestidor. A la mujer le propinaron una patada en la espalda y al hombre le provocaron un corte en la mano izquierda.
Una vez que lograron salir del domicilio, las víctimas del atraco pidieron ayuda a los vecinos y luego llamaron al 911. Personal policial llegó con perros y hasta un dron para realizar un operativo de búsqueda desde tierra y aire, respectivamente. Sin embargo, no pudieron encontrarlos.
