José Luis Vargas fue detenido este jueves. Las imágenes de los allanamientos en el Campo Papa.

Los allanamientos masivos del 12 de marzo en el oeste de Godoy Cruz tenían el objetivo inicial de encontrar armas y drogas. Pero también buscaban desarticular organizaciones criminales dedicadas al comercio de drogas en pequeñas cantidades. Las barriadas sitiadas ese día por decenas de efectivos de Investigaciones y de la uniformada y representantes del Ministerio Público fueron, principalmente, el asentamiento Campo Papa, y los barrios Sarmiento, San Vicente, Proyecto Joven, y Covitedyc, zona donde los malvivientes se esconden y están enquistados.

Una guerra de bandas por territorialidad para posicionar e instalar los quiosquitos para el narcomenudeo tenía a las autoridades del Ministerio de Seguridad en alerta desde fines del 2023. Los enfrentamientos han continuado con el paso de los meses pero varios personajes como Alan “Farolito” Forquera (22 años) y su mano derecha y cuñado, Facundo Marcos Exequiel Valdez (23), terminaron tras las rejas con procesamientos por tenencia de drogas con fines de comercialización dictados por la Justicia federal. Uno de los llamados socios fue Miguel Ángel “Pollo” Valdivia (24),  acribillado a balazos a principios de marzo.

En ese megaoperativo no sólo lograron capturas y secuestraron estupefacientes y armamento, también incautaron teléfonos celulares. Y uno de esos aparatos fue crucial para avanzar en una nueva línea o investigación que reveló quién sería el principal proveedor de las sustancias ilegales del Farolito. Se trata de José Luis Vargas Mansilla (nacido el 1 de noviembre del 94), conocido como “José del Susso” y por vender “alita y armas a precio dólar” en los complejos por donde se movía y tenía conexiones.

El aparato fue secuestrado en la manzana G del barrio Sarmiento y permitió conocer que este sujeto de 30 años era quien lo manipulaba y conseguía las drogas para luego distribuirlas con el Farolito y Valdez, entre otros personajes como el Pollo y su hermano más chico, Mariano.

Este jueves por la mañana, efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) irrumpieron nuevamente en el Campo Papa, barrio Sarmiento y calle Segundo Sombra con orden de allanamiento en mano –18 procedimientos en total– y alrededores (en el sector que dominaba Forquera) y capturaron a Vargas Mansilla y a su cuñado, identificado como Jeremías Lucero, señalado como uno de sus soldados para el acopio de la mercadería ilegal y custodia en pesos y dólares. Se encontraba en el barrio Solidaridad.

También hubo allanamientos en celdas del Complejo Federal de Cacheuta, donde se encuentran privados de la libertad en una causa de drogas el Farolito y Valdez. Durante la medida en el penal incautaron 70 gramos de marihuana.

También secuestraron más de dos millones de pesos en un par de domicilios y en uno de los búnkeres narco del Campo Papa, un arma de fuego (revólver) y teléfonos celulares para ser peritados en la causa. También quedaron otros sospechosos con pedido de captura, debido a que no los encontraron en los domicilios identificados.

Por la información a la que accedió El Sol, Vargas también estaba directamente relacionado con la barra brava del club Godoy Cruz Antonio Tomba. En un momento intentó tener el control de la parcialidad más violenta pero se encontró con algunos conflictos que motivaron su salida de la popular, principalmente con los Aguilera del barrio La Gloria (Daniel el Rengo y Diego, actualmente peleados entre ellos y presos).

Sin embargo, siempre se mostró activo en las redes evidenciando su lealtad al “Tomba” a través de viajes y juntadas con diversos amigos de otras hinchadas de Buenos Aires. Vargas Mansilla era habitué en el Malvinas Argentinas y dominaba algunos sectores y negocios., principalmente todo lo vinculado con estupefacientes.

Además de estar sospechado de realizar movimientos grandes cantidades de dólares y pesos para las transacciones narco (tanto en cuevas como transferencias a través de billeteras virtuales), las fuentes vecinales y policiales agregaron que era un activo hombre vinculado al comercio de armas.

De las pruebas que se incorporaron en la causa que está en manos de la Justicia federal se desprende que buscaba vender armas largas de grueso calibre y también pistolas, siempre contando con el apoyo del Farolito Forquera para la búsqueda de clientes.

Podía llegar a ofrecer y comercializar subfusiles FMk3 y también hasta un FAL (Fusil Automático Ligero) calibre 7.62 con sus respectivas municiones por cifras que superaban los 2.5 millones de pesos.

Cómo nace la historia: los actores principales

En el centro de esta historia criminal se encuentran Campos Forquera y el Pollo Valdivia, quienes lideraban una organización narco en el oeste de Mendoza. El Pollo fue asesinado el 6 de marzo en una gomería familiar sobre calle Salvador Civit, recibiendo nueve balazos mientras permanecía en una silla de ruedas (producto de otro ataque), lo que marcó un punto de inflexión en la guerra territorial entre bandas.

La estructura familiar de la organización se evidencia con la detención de varios parientes de los líderes. Paul Campos Forquera (hermano del Farolito), Facundo Ezequiel Valdez (cuñado del Farolito) y Eliana “Chiqui” Valdivia (tía del Pollo) fueron capturados en los operativos desarrollados a principios de año. También se sumó como imputado Mariano Valdivia, hermano menor del joven asesinado.

Arriba: Facundo Valdez, sus cuñados, Alan y Paul Campos Forquera y el asesinado Pollo Valdivia, en silla de ruedas.

Facundo Valdez, quien estaba en pareja con una hermana del Farolito, jugaba un rol importante como distribuidor, movilizándose entre los barrios Campo Papa y 4 de Julio en un VW Fox negro. Durante su detención, se le encontró una relevante suma de dinero y sustancias ilícitas en el vehículo.

Paul Alfredo Campos Forquera, hermano del Farolito, tenía como función principal el manejo del dinero dentro de la organización. En el allanamiento de su propiedad, además de dinero, se encontraron plantas de marihuana, evidenciando su participación directa en el negocio ilícito.

Eliana “Chiqui” Valdivia, tía del Pollo, fue identificada como una pieza clave en la banda, siendo señalada como la persona encargada del acopio de drogas y manteniendo una relación directa con su sobrino fallecido para las actividades ilegales.

Esta guerra entre organizaciones criminales, que involucró a estas familias, tuvo consecuencias, incluyendo tiroteos diarios y víctimas inocentes muertas, como Isabel Morales, una mujer de 63 años que murió al quedar en medio de un enfrentamiento.

Con todo este organigrama delictivo, entró en escena José del Susso, el hombre vinculado al mundo de las barras que entregaba y comercializaba armas y también vendía las sustancias al Farolito y su entorno.