Cortez Fernández tiene 36 años.

En marzo de 2020, durante la explosión de la pandemia del Covid-19 en Argentina, un fallo del juez Sebastián Sarmiento autorizó a los presos mendocinos a utilizar celulares para poder comunicarse con sus familias, ya que en ese entonces se cancelaron las visitas por tiempo indeterminado.

Con el paso del tiempo y el avance de la vacunación, los casos descendieron, las restricciones fueron retiradas y los privados de la libertad pudieron volver a verse cara a cara con sus seres queridos. Pese a eso, el fallo del magistrado del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 continuó vigente.

A comienzos de diciembre pasado, se volvió a debatir si los reos podían continuar utilizando los teléfonos móviles. En una audiencia presidida por Sarmiento, hubo numerosas exposiciones de especialistas en la materia, pero la definición quedó pendiente.

Básicamente, las voces en contra sostenían que existen muchos casos de internos que utilizan los aparatos para seguir delinquiendo mientras están alojados en los penales de la provincia. Mayormente, se hizo foco en las estafas virtuales.

Pero también hay otros casos, tales como amenazas y coacciones. Justamente, días atrás, una causa de violencia de género terminó en condena contra un preso por enviarle mensajes intimidatorios a su ex pareja mediante el uso de celular desde su celda del penal San Felipe.

El recluso, identificado como Luis Emiliano Cortez Fernández (36), se encontraba en ese complejo cumpliendo una condena por una causa correccional en la que había sido sentenciado a mitad del año pasado.

Entre agosto y octubre pasados, se comunicó en varias ocasiones con su ex novia, pese a que la Justicia de Familia le había impuesto una prohibición de contacto hacia la mujer.

Por ese motivo, y debido a que estaba pronto a salir de la cárcel, la víctima lo denunció y la fiscal Daniela Ginestar lo imputó por cinco hechos de desobediencia a la autoridad en concurso real con amenazas simples, todo en contexto de violencia de género.

El mes pasado, fue condenado por los hechos de desobediencia al reconocer la autoría durante un juicio abreviado final. Mientras que lo sobreseyeron por las acusaciones de amenazas.

Entre la Fiscalía y la defensa acordaron una pena de 1 mes y 17 días y declaración de reincidencia. La sentencia que fue homologada por la jueza Soledad Colucci, del Juzgado Penal Colegiado Nº 1.

Debido al tiempo que llevaba Cortez en prisión, ya había cumplido la pena impuesta y se ordenó el inmediato recupero de la libertad.

Los mensajes

El Sol accedió a los mensajes que le enviaba Cortez a su ex pareja a través de su cuenta de Facebook y que lo condujeron a una nueva condena en su contra.

La información judicial sostiene que todo comenzó el 13 de agosto a las 22.30, cuando el ex convicto les escribió a la mujer: “Te juro que en lo único que pienso es en hacerte alguna maldad, pero una que no te la olvides en tu vida”.

Y continuó: “Te aseguro que lo hago pasar por accidente. En silla de ruedas vas a andar. No vales la muerte, hay que sufrirla también. Andá asegurándote una obra social así no le pedís prestada a nadie la silla de ruedas”.

Más de un mes después, Cortez volvió a contactar a su ex. En esa ocasión, el 15 de setiembre a las 8.06 le dijo: “Me bloqueaste en todos lados, no pasa nada. Re loca vas a quedar cuando me veas por ahí en estos días”.

Ese mismo día, a las 17.36 volvió a escribirle luego de llamarla en varias oportunidades: “Atendé porque te hago el insoportable y voy a hablar giladas. Desbloqueame.”, le advirtió. Y a los dos minutos añadió: “¿Por qué me ponés en espera? Llamame. Más vale que me llames”.

Luego, a las 22.40 de esa jornada repitió la acción: “Hoy me notificaron que en estos días me voy. No lo puedo creer todavía. Fijate si vas a querer guerra o amor, la que te pinte”.

Por último, el 19 de octubre a las 14.53 mantuvo una nueva comunicación. En esa oportunidad fue a través de una llamada telefónica en la que le contó que lo habían apuñalado y para decirle que “la perdonaba”.

Luego de esos reiterados e indeseados contactos, la mujer decidió realizar la presentación judicial contra su ex.