El "Chori" Rivero fue el último detenido de la causa.

La jueza de María Julieta Espínola no hizo lugar este lunes al pedido de cese de prisión preventiva que presentó la defensa de Cristian Leandro “Chori” Rivero, quien fue detenido a principios de setiembre como uno de los sospechosos de matar al barra de Independiente Rivadavia Gabriel Gabito Videla durante los festejos por un nuevo aniversario del club en enero del año pasado.

De esta forma, este joven de 29 años, quien es conocido también por ser jefe de la facción de la barra conocida como Los Encapuchados y porque su padre, Cristian Rivero se encuentra preso por el crimen durante un asalto del empresario Emilio César Giménez, seguirá en la cárcel mientras el fiscal de Homicidios Carlos Torres lidera la instrucción de la causa.

De acuerdo con fuentes judiciales, la audiencia virtual que se desarrolló la tarde este lunes estuvo marcada por los fuertes cruces entre el abogado del sospechoso, Federico Ábalos, y la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº2.  

El letrado, detallaron las fuentes, aseguró ante las partes que la jueza no actuaba con imparcialidad a la hora de analizar las pruebas y le recriminó que el Ministerio Público le manejaba la agenda, debido a que la audiencia se tuvo que reprogramar en un par de oportunidades porque el fiscal no podía comparecer.

En otras partes de su exposición, Ábalos le dijo a Espínola que “no había leído el expediente” y esto provocó malestar en la jueza, quien no dudó en responderle.

Luego de conocer la resolución, la defensa de Rivero apeló oralmente y es más que probable que un Tribunal Penal Colegiado tenga que definir si finalmente si debe continuar en situación de encierro en esta etapa del proceso. 

Lo cierto es que, tanto para el fiscal Torres como para la jueza, el Chori fue uno de los autores del crimen de Videla porque algunas testimoniales lo complican y por este motivo debe continuar preso en una cárcel provincial.

La misma jueza le dictó a Rivero la medida cautelar que afecta la libertad el miércoles 12 de octubre, poco más de un mes después de su detención.

Este sujeto está sospechado de ser uno de los cuatro hombres que abordaron a la víctima en el medio de una interna por quedarse con el liderazgo de la parcialidad más violenta de la hinchada.

Los otros imputados que continúan tras las rejas son Nicolás el Gorda Marta Cano (también uno de los líderes de Los Encapuchados), Pablo Daniel Cara de Viejo Manrique y Juan Exequiel Reyes.

Todos están en prisión y arriesgan la dura pena de prisión perpetua si llegan a juicio y son hallados culpables, debido a que están acusados de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por el concurso premeditado de dos o más personas y alevosía (aprovecharse del estado de indefensión de la víctima).

Videla fue abordado la noche del 23 de enero del año pasado mientras se encontraba con un grupo de conocidos unos pocos metros hacia el norte de los Portones del Parque General San Martín. Ese día por la noche, miles de hinchas leprosos se habían juntado para festejar un nuevo aniversario del club.

A las 23.30 y a metros del Andino Tenis Club, Videla fue atacado a balazos por otro grupo de hinchas. Una hipótesis también sostiene que él se defendió con una de fuego. Lo cierto es que escucharon unas 25 detonaciones y la víctima recibió seis plomos en su cuerpo, los que terminaron con su vida en pocos minutos.