El defensor oficial federal Jorge Omar Miranda (66), uno de los dos magistrados que se encuentra procesado en el llamado Bentogate por el presunto pago de coimas cuando era abogado particular, fue suspendido este lunes de su cargo luego de la denuncia por presunto acoso sexual contra la pareja de un reconocido narco que pasa sus días privado de su libertad en la cárcel de Boulogne Sur Mer de Ciudad.
Durante la mañana se realizó una audiencia en el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público de la Defensa de la Nación, en Capital Federal, y se hizo lugar a un pedido de suspensión preventiva, justo una semana después de que trascendiera a través de El Sol la presentación que hizo Andrés Mimo Cataldo, un condenado de 35 años que aseguró que su novia escuchó de parte de Miranda una “propuesta indecente” a cambio de que alivianar su situación procesal.
Fuentes judiciales detallaron que la resolución del Tribunal de Enjuiciamiento implica que Miranda sea apartado de su cargo –se encontraba de licencia cuando se ventiló el caso en los Tribunales de calles España y Pedro Molina– y pase a cobrar el 70 por ciento de su salario.
Asimismo, tendrá 120 días para preparar su defensa y enfrentar un proceso tipo “debate” que definirá su futuro como jefe de la Defensoría Pública Oficial Federal Nº1 de Mendoza.
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Miranda, conocido como el Negro, quedó en el centro de la tormenta cuando se conocieron los detalles de la denuncia que presentó Cataldo hace más de un año, en enero del 2021, días después de ser detenido nuevamente en una causa por tráfico de marihuana a grandes escalas.
Si bien la presentación estuvo “dormida” en los Tribunales federales por causas desconocidas, se reactivó en febrero de este año luego de que personal del Ministerio Público de la Defensa de la Nación llegó hasta la provincia para tomarle declaración al Mimo Cataldo.
Lo hizo en el complejo carcelario Boulogne Sur Mer y sus dichos fueron registrados con cámaras de video.
La información a la que accedió este diario sostiene que todo comenzó cuando Cataldo fue detenido durante una salida carcelaria permitida (fue condenado a nueve años de cárcel) para pasar las fiestas con su familia.
Sin embargo, efectivos de la Policía contra el Narcotráfico (PCN) frustraron cualquier tipo de conexión con sus parientes y volvieron a detenerlo.
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El motivo fue porque una nueva investigación por tráfico de drogas colocaba a Cataldo como uno de los sospechosos principales.
La pareja del Mimo, una joven que actualmente tiene 22 años, se dirigió hasta los Tribunales provinciales para entrevistarse con un defensor oficial que lo represente, debido a que no iba a tomar contacto con un abogado particular.

La denuncia señala que Miranda recibió en su despacho a la chica –algo que para los testigos era raro, porque no hacía pasar a terceros– y luego le dijo que “lo podía sacar” de la cárcel para que accediera a beneficios como la detención domiciliaria porque no había pruebas en su contra.
Cataldo agregó que su pareja le contó que luego la invitó a charlar cerca del estacionamiento de los Tribunales federales y que allí le pidió su teléfono celular luego de invitarla a subirse a su vehículo particular. En el interior del rodado le entregó una tarjeta con dos números telefónicos, uno, el personal.
Con el paso de las horas, explica la denuncia, la chica recibió un mensaje de WhatsApp de Miranda. La joven contó que la citó a tomar un café en un local ubicado frente a la Plaza Godoy Cruz y que ella se dirigió para hablar de la situación procesal de su novio.
Detalló que encontró a Miranda tomando una cerveza y que le propuso a ingerir lo mismo a pesar de que ella prefería agua.
Más allá de eso, mientras conversaban de que podía sacar al Mimo de prisión porque tenía contactos con el juez federal Walter Bento, principal procesado del Bentogate, le fijó una condición a cambio de realizar su trabajo como defensor oficial: “Tenés que pasar una noche conmigo”, le dijo de acuerdo con la denuncia de Cataldo.
Agrega que la chica se fue del lugar porque sintió temor. Tanto es así que permaneció con custodia policial en su casa. Hubo cambio de defensor y se realizó una denuncia.
El caso se hizo “gigante” con el paso de las últimas semanas y potenciaron la salida de Miranda de la defensoría.
Primero solicitó licencia por temas personales y este lunes se conoció la resolución oficial que lo separa del cargo preventivamente.
Miranda es uno de los 30 procesados que tiene la causa del Bentogate. Juró como defensor oficial en el 2019 y el año pasado fue imputado por cohecho en una de las causas en las que el juez Walter Bento habría cobrado coimas para beneficiar a una mujer detenida.
La megacausa que está en pleno proceso de instrucción tiene, además del magistrado de primera instancia, a otros abogados e imputados de cometer delitos –principalmente de contrabando– acusados de participar de este tipo de maniobras delictivas a cambio de miles de dólares.
