El caso de los jugadores de la selección francesa de rugby, Oscar Jégou y Hugo Auradou, acusados de abusar sexualmente de una mujer de 39 años mientras estaban en Mendoza, llegó a las principales autoridades del sistema judicial y Ejecutivo de la Provincia. Tanto es así que, este miércoles, el procurador Alejandro Gullé destacó el trabajo que vienen realizando los fiscales en la causa.
La investigación está en manos de la fiscal Delitos contra la Integridad Sexual, Cecilia Bignert. Actualmente, Auradou y Jégou se encuentran detenidos en Capital Federal en una comisaría a la espera de su traslado a Mendoza. Ambos deportistas se encuentran siendo defendidos por Rafael Cúneo Libarona, hermano del ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona.
En medio lo expresado por la abogada de la denunciante, Natacha Romano, como de los argumentos que propone la defensa de los detenidos, el jefe del Ministerio Público avaló la detención de los sospechosos por las pruebas que se incorporaron en la causa.
Cauteloso con sus declaraciones, Gullé manifestó: “Confío absolutamente en el actuar de los fiscales“, ya que “creo que es más que suficiente para la situación en la que estamos“.
En la misma línea, consideró que, “si libraron el orden de detención a los dos miembros de la Selección de Francia, es porque hay pruebas suficientes para avalar la detención de estas personas y sobre la imputación que se le va a dar“.
El procurador general de la Suprema Corte no ampliar sus declaraciones sobre el tema porque la causa está bajo secreto de sumario y se trata de un delito contra la integridad sexual, es decir, una causa de instancia privada. Sin embargo, remarcó que “los acusados todavía no han sido indagados”.
