El 14 de octubre del año pasado, la esquina de Colón y Belgrano de Ciudad fue el escenario de un brutal enfrentamiento entre alumnos de distintos colegios de la Quinta Sección.
El saldo de la riña fue un estudiante de 14 años, identificado como Nicolás -se reserva su apellido-, herido por una puñalada cerca del corazón.
Ocho meses después, su agresor, de 17 años, fue presentado en la Justicia Penal de Menores tras permanecer prófugo, y la semana pasada la titular del Tercer Juzgado Penal de Menores, María Amanda Fontemachi, le declaró la responsabilidad penal por el ataque. Por eso, ordenó que fuera sometido, durante un año, a las medidas tutelares referidas a continuar y terminar con sus estudios, además de seguir con el tratamiento psicológico.
El joven fue llevado en mayo por sus abogados defensores, Martín Ríos y Matías Aramayo, ante la fiscal Penal de Menores, María Laura Guajardo, para ser sometido a proceso.
Llegó acusado por homicidio simple en grado de tentativa y terminó condenado por el delito de lesiones graves, que prevé una pena mucho menor. Cuando cumpla la mayoría de edad, queda a criterio del juez aplicarle alguna pena o no.
La causa se resolvió por un juicio abreviado, en el cual el chico reconoció el hecho y sus abogados defensores arreglaron la sentencia definitiva junto a la fiscal.
Antes de que fuera presentado ante la Justicia, Ríos y Aramayo estudiaron el expediente y entendieron que su pupilo procesal había cometido el delito de lesiones graves en grado de tentativa y no el de tentativa de homicidio simple, calificación legal que recaía sobre sus hombros desde el día de la batahola entre estudiantes.
La agresión entre las bandas se originó minutos después de las 14 en la intersección céntrica señalada. La víctima, luego de recibir el puntazo, fue internada en grave estado en un hospital, donde permaneció en coma farmacológico varias horas.?Tiempo después se recuperó y fue dada de alta.
El joven herido era alumno de octavo año de la escuela Francisco Laprida, ubicada en Paso de los Andes y Luzuriaga, mientras que el muchacho que fue declarado responsable penalmente en el expediente pertenecía al colegio Fray Luis Beltrán, de Belgrano y Sobremonte.
Desde las instituciones educativas se negaron en todo momento a brindar algún tipo de información a este medio después de la riña.
“No sabemos nada y no tenemos información sobre si los chicos que se pelearon pertenecen a esta institución, porque pasó en la calle y no acá adentro”, sostuvo una autoridad de la escuela Beltrán horas después de la trifulca.
Cuando Nicolás resultó herido, la gresca se frenó y sólo algunos compañeros lo ayudaron y solicitaron una ambulancia. Rápidamente, el fiscal de Capital Marcelo Gutiérrez del Barrio se hizo cargo de la causa y al día siguiente, tras confirmar que los involucrados eran menores de edad, derivó el expediente a Guajardo.por qué. La esquina de Colón y Belgrano, a la hora mencionada anteriormente, comenzó a verse repleta de jóvenes alumnos, pero todo transcurría con total normalidad.
Repentinamente, una veintena de chicos comenzó a protagonizar una feroz pelea con golpes de puños, palos, piedras y hasta un cuchillo apareció en la escena del hecho.
“Estábamos peleando cuando de repente vi a uno de ellos sacar un cuchillo. En ese momento, mi hermano se dio cuenta y se le fue encima para tratar se sacárselo. Ahí fue cuando le dio el puntazo”, indicó a El Sol por aquellos días Daniel (16), hermano de Nicolás, quien también asiste al colegio de Paso de los Andes y Luzuriaga.
El hermano del muchacho también sufrió algunos hematomas como consecuencia de los puñetazos y las patadas e indicó que todo comenzó debido a “una bronca que había entre ellos desde hacía algunas semanas, cuando yo me hice la rata y me encontré con mi novia en esa esquina, donde se generó la pelea. Allí aparecieron estos pibes, que la empezaron a molestar y a decirle cosas, pero como yo estaba solo y ellos eran muchísimos, me tuve que quedar callado. Hoy (por el día en que ocurrió la gresca), también estaba con mi novia, sucedió lo mismo, y como nosotros éramos muchos, la defendí y después pasó lo que pasó”.
Este testimonio fue fundamental para orientar la investigación y determinar quién fue el responsable de las heridas del joven.
Finalmente, y tras la búsqueda estéril de la policía, el agresor de Nicolás fue presentado ante las autoridades, quienes le dictaron la sentencia en su contra y ahora deberá someterse al estricto control de la Justicia Penal de Menores, que definirá su suerte para los próximos cuatro años, cuando cumpla la mayoría de edad, los 21.
Riña a la salida de la escuela: apuñaló a joven y le declaran la responsabilidad penal
Su abogado lo entregó hace dos meses por el conmocionante hecho ocurrido el año pasado en Colón y Belgrano. Lo imputaron por tentativa de homicidio y le atribuyeron lesiones graves.
