La situación de dos de los barrabravas imputados por el asesinato del hincha de Independiente Rivadavia Gabriel Gabito Videla Parraguez (26), ocurrido en enero durante los festejos del aniversario 108 del club, se complicó después de que testigos los reconocieron durante una rueda de personas.

Se trata de Nicolás la Gorda Marta Cano, señalado jefe una violenta facción de la hinchada leprosa, con base en Villa Hipódromo; y Pablo Daniel Manrique, alias Cara de Viejo.

Entre el miércoles y el jueves de la semana pasada, ambos fueron sometidos a las medidas. Se pararon frente al vidrio espejado y testigos claves de la causa los marcaron como los autores del hecho de sangre.

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El resultado positivo refuerza la hipótesis que elaboraron los detectives del caso, liderados por el fiscal de Homicidios Carlos Torres, la cual sostiene que el crimen de Videla fue motivado por una interna de la barra del club. 

De acuerdo con la investigación, el Gabito buscaba subir de jerarquía dentro de la barra brava leprosa, motivo por el que Cano y sus hombres de confianza planificaron su asesinato y lo concretaron en medio de la multitudinaria celebración, que tuvo lugar en los Portones del Parque General San Martín.

Por ese motivo, los sospechosos se encuentran acusados por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por el concurso premeditado de dos o más personas, el cual prevé como única pena la prisión perpetua.

Aún resta que otro de los imputados, Juan Exequiel Reyes, sea sometido a la rueda de reconocimiento. Aunque se estima esa prueba se producirá después de la feria judicial. 

En tanto, la causa cuenta con un cuarto sospechoso, identificado como Mauro Joaquín Guayama. El joven, que también está vinculado a la barra leprosa, fue detenido días después del asesinato de Videla y le encontraron un revólver calibre 22, utilizado en el tiroteo.

Por la portación del arma, Guayama fue sometido a un juicio abreviado, a principios de marzo, en el que reconoció el hecho y fue condenado. 

Tiros y temor en el Parque

Fue la noche del 23 de enero cuando cientos de hinchas de Independiente Rivadavia se convocaron en el ingreso al Parque General San Martín para realizar un banderazo para festejar un nuevo aniversario.

A lo largo de la noche, los cánticos no cesaban y todo era fiesta. Pero la tranquilidad se vio interrumpida cuando, alrededor de las 23.30, una serie de disparos comenzaron a escucharse en las inmediaciones del Andino Tenis Club

El temor se apoderó de la multitud, que corrió buscando protegerse de las decenas de proyectiles que fueron disparados –fueron alrededor de 25– en cuestión de segundos. 

Producto de la balacera, hubo tres heridos que ingresaron a diferentes nosocomios de Capital, dos de cuáles fueron protagonistas claves del hecho: uno fue Juan Reyes –hoy imputado–, quien fue asistido en el Hospital Lagomaggiore por el impacto de un plomo en el glúteo; mientras que Videla ingresó al Central con seis disparos en el tórax, hombro derecho, cuello y mandíbula. 

Poco pudieron hacer los médicos que asistieron al Gabito en el efector público de calle Alem, ya que cuando ingresó a la guardia ya se encontraba sin vida.

En principio, cuatro sujetos fueron detenidos el mismo día del hecho de sangre. Pero luego se demostró que nada tenían que ver con el ataque.

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Con las últimas pruebas que se plasmaron en el expediente, los detectives de Homicidios establecieron que, en medio de los festejos, la Gorda Marta abordó a la víctima e intentó inmovilizarla haciéndole una llave por la espalda. 

Fue allí cuando los balazos comenzaron. Según los testigos, Manrique fue el autor de los disparos letales, mientras que Reyes también habría participado, por eso terminó lesionado ese día, detallaron las fuentes consultadas. 

Las testimoniales provocaron que la causa se reactivara en las últimas semanas, motivando la detención de Manrique el jueves 1 de este mes, en calles Albordón y Salvador Civit

Mientras que, al día siguiente, Cano y Reyes fueron detenidos tras hospedarse en un hotel de calle 9 de Julio, a metros del microcentro.