Consternación es la palabra que define al entorno de la familia Roby y Manino, luego que la hermana del ministro de Salud fuera asesinada por su esposo, que luego se quitó la vida. Así se mostraron algunos comerciantes que se ubican en la zona aledaña a donde el hombre tenía su negocio.

Marcelo Manino (46) era uno de los dueños de una local de repuestos de motos ubicado en el carril Cervantes al 760, de Godoy Cruz. Junto a su padre, a quien conocen como Pocho, y su hermano, Roberto, gestionaban Casa Manino desde hace más de 20 años en ese lugar.

El comercio se encontraba cerrado tras conocerse el trágico hecho, pero no así los locales aledaños. Algunas personas de la zona se mostraron sorprendidas por la decisión fatal que tomó Manino minutos después del mediodía.

“Sabíamos que tenía algunos problemas con la esposa, pero nunca para llegar a este punto. El no quería aceptar la separación que estaban teniendo”, explicó un comerciante aledaño.

También definieron a Manino como una “buena personas, era muy carismático. Nunca tuvimos problemas con él”.

Los comerciantes se mostraron estupefactos por el hecho y relataron que nunca habían visto a “los Manino”, tal como conocen al clan familiar en el lugar, en una actitud violenta.