Arriba: los hermanos Thiago y Bautista Magallanes. Abajo: Santiago Gómez y Luciano Hernández.

“No es esclarecedor”, reveló una fuente allegada a la investigación de la tragedia que dejó cuatro chicos muertos en Godoy Cruz, al ser consultada por El Sol sobre el video del accidente que captó una cámara de seguridad.

El informe que llegó al despacho del fiscal de Tránsito Fernando Giunta sostiene que el domo GC-57 del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), apostado sobre avenida San Martín Sur y calle Paul Harris, justo frente al ingreso del barrio Palmares alcanzó a tomar parte del siniestro.

El aparato se encuentra a cien metros del lugar donde se produjo el siniestro, por lo que en la filmación la secuencia no se aprecia en detalle. El Volkswagen Golf negro, que era conducido por Thiago Rodrigo Magallanes (18), no se ve con claridad y mucho menos el momento impacto: “Sólo se ve una nube de polvo”, afirmaron.

Por ese motivo, los detectives del caso se apoyaron en el informe preliminar de los trabajos que realizaron los peritos de la Policía Científica en la escena para poder reconstruir el accidente en el que fallecieron el mencionado conductor junto a su hermano, Bautista Laureano Magallanes (14); y sus dos amigos y excompañeros de colegio Luciano Agustín Hernández y Santiago Gómez, ambos de 17 años.

De esas tareas surgió que a las 4.35 el vehículo circulaba por avenida San Martín Sur en dirección al norte y, por causas que no pudieron ser establecidas, el joven al volante perdió el dominio a la altura de calle Humahuaca y derrapó hasta impactar con los neumáticos contra el cordón este de la calzada.

Seguidamente, el rodado continuó su trayectoria y colisionó con el techo contra el árbol, la garita de una parada de colectivos y un cesto de residuos, señala la información del Ministerio Público Fiscal.

Por su parte, a partir de los peritajes y del análisis de las imágenes se pudo confirmar que no hubo participación de un tercero en el siniestro. Mientras que resultó imposible establecer la velocidad a la que circulaba el automóvil, ya que no había huella de frenado en el teatro del hecho.

Una escena dantesca

Los primeros efectivos policiales que arribaron al lugar del accidente luego de ser desplazados por el CEO se encontraron con una escena “espantosa”, confiaron las fuentes consultadas.

Debido a los importantes daños que presentaba el Volkswagen Gol, bomberos del Cuartel Central de la Policía de Mendoza tuvieron que realizar la extracción de los cuerpos.

En principio, los uniformados creían que estaban frente a un accidente con dos víctimas fatales, pero cuando comenzaron a remover los fierros advirtieron que había otros dos cadáveres pertenecientes a los chicos que iban en el asiento trasero.

Las labores no fueron nada fáciles, al punto de que pasaron casi seis horas para que los investigadores pudieran establecer las identidades de cada una de las víctimas. Para eso, analizaron las pertenencias halladas dentro del rodado y debieron solicitar colaboración a los padres de los adolescentes, que se hicieron presentes en la escena.

Además, también se vivieron momentos de tensión, ya que hubo reclamos entre los progenitores en el lugar y otras situaciones que dificultaban el normal desarrollo de las tareas de los peritos.

Por otro lado, pasadas las 18, los familiares de las víctimas aún no se presentaban a declarar en el expediente, por lo que poco se sabía sobre cómo fueron las últimas horas con vida de las víctimas.

Los padres de los chicos sólo se limitaron a pasar a buscar las pertenencias de sus hijos y aguardaban que finalizaran las respectivas necropsias para retirar los cuerpos y así poder darles el último adiós mediante una ceremonia fúnebre.