Esposado y sin remera. Sin posibilidad de reacción. Frente a una escuela; tirado boca arriba sobre una calle. Balbuceando, con el rostro lleno de sangre: eran los signos del malestar de los vecinos que le dieron alcance corriendo en el barrio Cooperativa Bermejo de Guaymallén. Con bronca y dolor, lo redujeron e intentaron lincharlo porque segundos antes lo vieron discutiendo y atacando con un cuchillo sin cabo a la madre de su pequeño hijo de 4 años, de quien se había separado días antes.
El caso se transformó en el quinto femicidio en lo que va del 2023 en Mendoza. La víctima resistió media hora y murió. Prima facie, la pérdida de sangre, lo que se conoce como shock hipovolémico, provocó el deceso.
La causa quedó en manos de la fiscal de Homicidios Andrea Lazo y este miércoles por la mañana hubo novedades con respecto a la situación procesal del único sospechoso, quien pasó al penal con una potencial condena de prisión perpetua.

Esteban Fernando Rodríguez Salva nació el 20 de marzo de 1992 y supo vivir en el barrio Santa Teresita de Las Heras. Este martes por la noche, subió a un micro con Vanina Gabriela Videla Cinquemani, su ex pareja. Intentaba llegar a su domicilio luego de una larga jornada de trabajo pero la pelea verbal que inició el hombre fue creciendo, a tal punto que algunos pasajeros le pidieron que se calme y cambiara de asiento.
La mujer había cumplido 33 años este sábado. Y en octubre, celebró con toda su familia haberse recibido de licenciada en Psicología. Sufrió dos puntazos cuando bajaron del colectivo. Uno fatal en la mama derecha y otro a dos centímetros de esa zona del tórax. El arma blanca, la que el agresor llevaba oculta debajo de una media, quedó incrustada en su cuerpo cuando los testigos intentaban socorrerla y buscaban desesperadamente ayuda.

Fue el conductor de la unidad el que primero fue en búsqueda de Rodríguez Salva. El trabajador del volante del interno 128 de la línea 500, Nahuel Agustín Rojas, bajó y corrió para frenar la huída del agresor.
Logró darle alcance y atraparlo frente a la escuela Escultor Rosas. Se transformó en un hombre de importancia en los primeros momentos de la traumática situación. Otros habitantes del sector ayudaron para contenerlo. Rodríguez Salva buscaba escapar pero no lo logró. Le dieron una paliza. Otros testigos llamaron al 911 y, en cuestión de minutos, la movilidad 3671 de la Comisaría 57ª llegó hasta el teatro del hecho.
Los policías tomaron contacto con las dos escenas: el lugar donde se encontraba la mujer, en el barrio El Carmen, y la calzada donde los vecinos mantenían retenido al señalado femicida.
Minutos antes de las 22, ya con el interno 06 del Servicio de Emergencias Coordinado en el sector, los médicos confirmaron el deceso de Videla. Le practicaron ejercicios de reanimación con asistencia mecánica pero los resultados no fueron los esperados. Segundos antes había alcanzado hablar con los efectivos y confirmarle quién era el autor.
Los policías frenaron las agresiones de los vecinos y subieron a Rodríguez Salva al microcalabozo de la movilidad para trasladarlo al Hospital Central. Con la situación bajo control y ser atendido por los profesionales de la salud, pasadas las 3 de este miércoles, fue derivado a la Comisaría Novena de Guaymallén.
En esa dependencia permaneció hasta esta mañana, cuando la fiscal Andrea Lazo lo imputó por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género, lo que se conoce como femicidio.
Luego de que le leyeran los hechos y le notificaran la calificación, Rodríguez no declaró y ordenaron su traslado a la cárcel.
