Hace poco más de dos meses, Matías Sebastián Cialone Fragapane (38) sumó una nueva condena en su contra y la Justicia le concedió la posibilidad de cumplir la pena en su casa del barrio Ujemvi, en Las Heras.
Eso sí, el reo permanecía monitoreado por el Servicio Penitenciario mediante el uso de una tobillera electrónica. Justamente, fue ese dispositivo el que lo complicó la tarde de este lunes, cuando fue capturado luego de una persecución policial por la zona del distrito de El Resguardo.
La información policial señala que eran cerca de las 17 del citado día cuando una movilidad del departamento patrullaba las cercanías del barrio Estación Espejo, más conocido como los Cinco Mil Lotes.
En ese sector, detectaron la presencia de una Chevrolet Trucker, cuyo conductor realizó maniobras evasivas al notar la presencia de la patrulla. A partir de allí, se inició una persecución que se extendió por varios minutos y terminó en calle Luján, dentro del complejo conocido como La Cascada.
En ese lugar, los efectivos aprehendieron a dos ocupantes, identificados como Marcos Javier Olivar Lucero y Maximiliano Alejandro Cabañez Márquez, de 44 y 37 años, respectivamente.
Acto seguido, verificaron el dominio de la camioneta y constataron que tenía pedido de secuestro por hurto agravado, motivo por el que se ordenó el secuestro y peritaje del rodado.
En medio de las actuaciones, los uniformados notaron la presencia de un sujeto en las inmediaciones, quien llamó la atención porque llevaba en sus manos un cargador de celular casero de grandes dimensiones.
Al consultar con los vecinos, los policías establecieron que no vivía en la zona y lo aprehendieron para llevarlo hasta la Comisaría 16ª, con el objetivo de establecer si tenía medidas pendientes.
Los funcionarios también advirtieron durante el traslado que el sospechoso llevaba puesta una tobillera de geolocalización en la pierna izquierda, indicaron las fuentes del caso.
Una vez en la sede policial, Cialone fue identificado, por lo que descubrieron que en el sistema figuraba con varios antecedentes por robo y otros delitos. Además, supieron que había sido recientemente condenado, cumpliendo con prisión domiciliaria en su casa de calle Clavel del Aire.
Pero eso no era todo, ya que el convicto no merodeaba la escena por mera casualidad: durante la requisa a la Chevrolet Trucker se halló un celular del Servicio Penitenciario, con el que también era monitoreado Cialone.
Por eso, se estableció que viajaba junto a Olivar y Cabañez en el vehículo sustraído y alcanzó a escapar antes de que los policías lo interceptaran.
Por ese motivo, se le dio aviso al Juzgado Penal Colegiado Nº 2, que ordenó su alojamiento en la Subcomisaría Iriarte, junto a sus presuntos cómplices, para ser trasladado este miércoles a un penal provincial.
