Siles, Giménez y Estrella.

La persecución policial ocurrida el 26 de marzo en Guaymallén dejó una escena conocida en los barrios del Gran Mendoza: un vehículo robado, una chapa patente adulterada, tres jóvenes intentando escapar a pie y un despliegue policial que incluyó móviles de Investigaciones y patrullas de apoyo.

Pero, meses después, el caso tomó otro rumbo en el Polo Judicial y los protagonistas siguieron caminos judiciales distintos. Recientemente, Sergio Brandon Siles González obtuvo una suspensión de juicio a prueba; pero sus acompañantes, Mauricio Gregorio Estrella Aguirre y Andrés Abel Giménez Gaete, permanecen detenidos por causas previas (lesiones con armas) que son instruídas por la fiscal de  Homicidios Claudia Alejandra Ríos.

La persecución por tres departamentos

Todo comenzó durante un operativo de la División Sustracción de Automotores de Investigaciones. Cerca de las 11.40, los efectivos que se desplazaban por calle Rondeau, en las inmediaciones de ruta 7, identificaron una Ford EcoSport gris que ya había sido marcada en investigaciones por robos de vehículos y posibles entraderas.

La detección no fue casual: el rodado estaba vinculado a un hurto ocurrido el 8 de junio de 2024 en un expediente vigente y los policías conocían el dominio original. La patente colocada -AC821DN- no correspondía a la numeración y levantó sospechas de inmediato.

Ante la voz de alto, el conductor –luego identificado como Siles González– aceleró y se desató la persecución. La camioneta zigzagueó por avenidas y pasajes de tres departamentos: desde Maipú hacia Guaymallén, por Arenales, Elpidio González, Bandera de los Andes, Ruta 20 y múltiples calles internas del barrio Dos Costas. Durante ese trayecto, los móviles de apoyo se incorporaron a la operación mientras los policías mantenían contacto radial para cerrar posibles vías de escape.

Según el expediente, en la EcoSport viajaban Siles González, de 30 años; Estrella Aguirre, de 29; y Giménez Gaete, también de 28. Los tres abandonaron la camioneta frente a la manzana G del barrio Nueva Esperanza. Dos de ellos intentaron continuar la fuga por los techos de las viviendas de la zona, mientras el tercero quedó momentáneamente dentro del vehículo. Tras una persecución a pie, los tres fueron finalmente aprehendidos.

Una vez asegurado el lugar, la policía constató que el vehículo tenía pedido de secuestro desde el día del robo original, en junio del año pasado. Policía Científica confirmó que la numeración del chasis y del motor coincidía con el registro del rodado sustraído y que la chapa patente colocada era falsa.

Dentro de la EcoSport se encontraron varios elementos asociados a hechos contra la propiedad: un inhibidor de señal con batería de repuesto, cuchillos, navajas, dos linternas, tijeras de podar, un atornillador eléctrico, una cartuchera con herramientas, guantes, dos teléfonos celulares y una suma de dinero en billetes de 500 y 1.000 pesos.

La detención de los tres jóvenes activó las actuaciones en el Ministerio Público Fiscal. A Siles González se le imputó encubrimiento simple, falsificación o alteración de marcas y contraseñas y desobediencia a la autoridad, todo en concurso real.

La investigación avanzó hasta llegar a una audiencia clave este lunes. De esta forma, la jueza Julieta Espínola resolvió otorgarle el beneficio de la suspensión de juicio a prueba por un año y tres meses en presencia de su abogado, Federico Ábalos, con reglas de conducta, control trimestral ante la Dirección de Promoción del Liberado y obligación de no cometer nuevos delitos. No tenía antecedentes.

La situación de Estrella Aguirre y Giménez Gaete continuó siendo más complicada. Ambos arrastraban causas previas que impidieron su liberación. Estrella tiene tres expedientes por robo simple y la imputación por desobediencia. Giménez Gaete figura en una causa por lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego y por participación de un menor, además de la imputación por desobediencia que compartió con sus dos amigos por la persecución. Un hermano también es investigado en esa causa. Continuaron detenidos y no accedieron a ningún beneficio procesal.