Brandon Siles, Andrés Giménez y Mauricio Estrella.

El sonido de las sirenas marcaron la mañana de este miércoles el final de una historia que parecía sacada de una película de acción direccionada a la conducción peligrosa. Sergio Brandon Siles González, Mauricio Gregorio Estrella Aguirre y Andrés Abel Giménez Gaete nunca imaginaron que su última escapada terminaría con ellos esposados en el asiento trasero de un patrullero de la jurisdicción de Guaymallén.

Los tres jóvenes, todos mendocinos y con edades entre 28 y 29 años, protagonizaron una persecución que puso en vilo a los vecinos de ese departamento. Todo comenzó poco antes del mediodía en Maipú, cuando una camioneta Ford EcoSport gris en la que se movilizaban fue identificada por personal policial de Investigaciones. Hablaban de trabajos operativos por una entradera y hasta una compra pactada previa.

Los efectivos, rápidos de reflejos, detectaron que la chapa patente de ese rodado era apócrifa, un clásico movimiento delictivo para intentar zafar de las cámaras de seguridad y de los controles policíacos que saben montarse en la vía pública.

Lo cierto es que los venían siguiendo por un hecho de inseguridad. También porque tenían marcado el vehículo por otros casos ocurridos en las últimas semanas que apuntaba a una banda dedicaba a robar vehículos en distintos departamentos. En cuestión de minutos, luego de la voz de alto, todo se transformó en una cacería urbana que recorrió decenas de calles.

Siles González, con domicilio en San Lorenzo, hijo del famoso “Mosquito”, condenado por narcotráfico –así lo informaron fuentes consultadas por El Sol– miraba nerviosamente por el espejo retrovisor. A su lado, Estrella Aguirre, oriundo del barrio 9 de Julio, mantenía la vista fija en el camino. Giménez Gaete, el tercero del grupo, “gritaba” mientras la EcoSport zigzagueaba entre las calzadas.

El rodado que conducían no era cualquier vehículo. Tenía un pedido de secuestro vigente desde junio del año pasado y una patente modificada para intentar despistar a los pesquisas. Una Renault Captur blanca figuraba como la matriculación original.

La persecución se extendió por Arenales, Elpidio Gonzales, Bandera de Los Andes, ruta 20, y decenas de pasajes más del barrio Dos Costas. Los policías de Investigaciones no cedieron jamás, mientras las sirenas de los que prestaron apoyo rebotaban en las diferentes manzanas.

Finalmente, sobre calle Colombia en el Barrio Nueva Esperanza, pasado el mediodía, la alocada carrera llegó a su fin. La camioneta se detuvo tras un impacto y dos de los sujetos intentaron huir por los techos de las propiedades, mientras el tercero quedaba en el vehículo.

Cuando los efectivos los alcanzaron, encontraron algo más que simplemente tres sospechosos. En el interior de la camioneta, una importante suma de dinero en efectivo reveladas. Las miradas de los detenidos lo decían todo: quedaron resignados y quedaron a disposición del Ministerio Público.

Qué les secuestraron

  • Atornillador eléctrico
  • Navaja de color negro con funda mimetizado de color verde
  • Tijera de podar con mango naranja
  • Navaja con funda y empuñadura de color naranja
  • Inhibidor de color verde y una batería de repuesto
  • Cartuchera de color negro con herramientas varias
  • Dos linternas negras
  • Un cuchillo tipo carnicero de 20 centímetros filo liso
  • 25 billetes de quinientos pesos
  • 15 billetes de mil pesos una mochila de color naranja
  • Un par de guantes
  • Un teléfono celular marca iPhone
  • Un teléfono celular marca Tecno Sparck de color gris