En un fallo considerado significativo para la Justicia federal de Mendoza, un tribunal declaró este jueves la responsabilidad penal Matías Emanuel Rosas Molina (35) por el delito de tenencia de drogas con fines de comercialización agravado, cometido dentro del Complejo Penitenciario Provincial III Almafuerte. Se trata del primer juicio realizado bajo las nuevas normas Código Procesal Penal Federal (CPPF), vigente en la provincia desde el 5 de agosto del año pasado, lo que permitió una resolución más ágil del caso.
El tribunal compuesto por los jueces Roberto Julio Naciff, Pablo Salinas y Héctor Cortes declaró la responsabilidad penal de Rosas Molina y fijó para este viernes a las 8.30 la audiencia de cesura, en la que la fiscal María Eugenia Abihaggle y la defensa alegarán sobre la pena que terminarán imponiendo.
Los hechos se remontan al 28 de agosto de 2024, cuando a las 14.30 personal del Servicio Penitenciario realizaba una requisa en el Módulo 3, ala 4 del penal ubicado en Cacheuta por orden de la Unidad Fiscal de Violencia de Género.
Durante el procedimiento, los internos que se encontraban en los jardines fueron reingresados al sector de alojamiento, momento en el que un suboficial ayudante observó a Rosas Molina, quien es conocido como el Negro Sonrisa y purga la pena de prisión perpetua por el crimen del policía Jorge Lorenz ocurrido durante un asalto en una vivienda de Maipú en el 2015, dirigirse apresuradamente a un galpón aledaño y arrojar una bolsa de nylon.
Al revisar el sitio, el personal guardiacárcel halló la bolsa con dos envoltorios en su interior: el primero contenía un trozo de marihuana compactada, mientras que el segundo albergaba 88 envoltorios más pequeños con la misma sustancia.
En total, la droga secuestrada pesó 175,5 gramos y fue sometida a peritajes por la Policía Federal Argentina, que confirmó la presencia de Tetrahidrocannabinol (THC), principio activo del cannabis, en un informe pericial.
Durante la investigación se destacaron las declaraciones testimoniales. El suboficial ratificó en su declaración que vio a Rosas Molina deshacerse del bulto en el galpón. En el mismo sentido, un oficial subadjutor de la Sección de Sustancias Prohibidas, explicó que el procedimiento se desarrolló luego de una orden de allanamiento que no tenía como objetivo al condenado, pero que la sustancia fue descubierta al momento de encerrar a los internos.
Además, se incorporaron al expediente siete fotografías que muestran la disposición de la sustancia secuestrada y el análisis del narco test positivo. También se incluyó el prontuario de Rosas Molina, que acredita su alojamiento en el penal, y el acta del procedimiento, en la que figura la participación de testigos civiles y peritos del Servicio Penitenciario.
Este proceso es un caso testigo en la implementación del nuevo Código Procesal Penal Federal en Mendoza, permitiendo que en menos de seis meses desde la comisión del delito se llegara a una resolución judicial.
A diferencia del sistema anterior, en el que la etapa de instrucción y juicio estaban a cargo de diferentes representantes del Ministerio Público, el nuevo sistema otorga continuidad al fiscal, lo que en principio agiliza los tiempos y la producción de pruebas.
La fiscalía argumentó que la cantidad de marihuana secuestrada, fraccionada en dosis y dispuesta en pequeños envoltorios, indicaba que su destino era la comercialización dentro del penal. Es más que probable que durante la audiencia de cesura de este viernes, la fiscal Abihaggle sostenga su postura respecto a la gravedad del hecho tal como lo hizo cuando formuló la acusación a principios del año pasado, mientras que la defensa de Rosas Molina intentará obtener una pena reducida.
El asesinato del policía
En agosto del 2016, Matías Emanuel Rosas (el Negro Sonrisa), Jesús Feliciano Reina y Emiliano Joaquín Ibáñez Difilipo fueron condenados a prisión perpetua por el crimen del policía Jorge Lorenz, ocurrido el 18 de junio de 2015 durante un asalto en Maipú.
El caso generó un fuerte impacto en la provincia. Investigadores policiales y judiciales determinaron que Ibañez, apodado el Porteñito, y Reina, alias Buba, fueron dos de los tres ladrones que en la noche del 18 de junio ingresaron a una gomería ubicada en el barrio Barcala con intenciones de cometer un asalto.
Los malvivientes iban a acompañados de un tercer cómplice, Sebastián Gorella. En tanto, el cuarto sujeto, Rosas Molina, era quien conducía el auto que esperaba a la banda en la calle.

Durante el asalto, los ladrones maniataron al propietario de la gomería y a su hija. También los amenazaron y golpearon. Los ruidos fueron escuchados por algunos vecinos, quienes dieron aviso al 911. Los ladrones, mientras tanto, acomodaban algunos elementos de valor cerca de la puerta de la vivienda para intentar darse a la fuga. Sin embargo, en ese momento ingresaron dos policías que había sido desplazados a la escena. Se trataba de Lorenz y su compañero, Héctor García.
Fue allí que se produjo un forcejeo y como consecuencia Lorenz disparó contra uno de los ladrones, que murió en el lugar. Horas después confirmarían que se trataba de Gorella. Tras este hecho, uno de los asaltantes disparó contra el policía, quien corrió la misma suerte que el ladrón. De la reconstrucción surgió que Ibáñez habría sido quien disparó contra el efectivo.
