La inseguridad volvió a golpear a la familia Olmo. A poco menos de un año de que Juan Manuel, uno de los propietarios de la empresa Avícola Luján, fue asesinado en Carrodilla, su hermano Juan Alfredo se convirtió en víctima de un asalto planificado por dos delincuentes que, a punta de pistola, lo abordaron antes de que llegara a su casa para robarle cerca de 80.000 pesos en efectivo. El atraco ocurrió el sábado minutos después de las 20 en la puerta de la vivienda de calle Mercedes Tomasa de San Martín al 400, de Maipú. Se presume que el damnificado fue seguido por los dos malvivientes desde que salió de la empresa ubicada en Acceso Sur, a la altura del kilómetro 9,5 de Carrodilla. Al momento del ataque, la víctima estaba con un familiar.

     Ambos fueron reducidos rápidamente por los malvivientes, aunque, afortunadamente, ninguno fue golpeado. “El robo fue muy rápido. Los atacaron antes de que abrieran la puerta de su casa, les sacaron la plata y huyeron en un auto”, indicó una alta fuente policial. En ese sentido, las primeras medidas realizadas por los sabuesos confirmaron que los asaltantes se movilizaban en una camioneta Renault Partner bordó, que, presuntamente, habría sido robada días atrás en la esquina de Pedro del Castillo y Urquiza, de Guaymallén. No obstante, hasta el momento, el auto no ha sido encontrado, agregaron las fuentes policiales.

 DATEROS. Según consta en la denuncia que investiga la Oficina Fiscal Nº10 de Maipú, el atracó sucedió el sábado pasadas las 20. Minutos antes, el empresario había salido de Avícola Luján con una importante cantidad de dinero que correspondía a la recaudación de la firma, indicaron las fuentes. El hombre se movilizaba en su auto, acompañado por un familiar y el destino era su morada. Al llegar y segundos antes de que ingresara a la propiedad, frenó cerca de allí una camioneta Partner. De su interior descendieron dos sujetos que portaban armas de fuego tipo pistolas y tenían la cara descubierta. Lo cierto es que estos, con suma velocidad y sabiendo perfectamente de la existencia del dinero, fueron directamente sobre Olmo.

      De esta forma, lo redujeron y le arrebataron un estuche de cuero en el que estaban los 80.000 pesos. Luego volvieron a abordar el vehículo y escaparon a máxima velocidad, sentenciaron los investigadores. De inmediato, la víctima se comunicó con la policía, y varios móviles buscaron en las inmediaciones de la casa un vehículo con esas características. Sin embargo, el rastrillaje fue en vano, ya que los asaltantes nunca más fueron vistos. Juan Alfredo Olmo fue llevado a la Oficina Fiscal Nº10 en horas de la noche. Allí radicó la denuncia. Hasta el cierre de esta edición, los pesquisas no habían logrado dar pasos importantes en la causa, por lo que de los autores nada se sabía. Para la Justicia, está claro que los delincuentes contaban con el dato del dinero por lo que siguieron a la víctima hasta asegurarse de estar en un lugar tranquilo para perpetrar el golpe y huir sin ser capturados por la policía.