La víctima tenía 60 años.

El crimen de Marcelo Darío Wodniak comenzó a abrir una serie de interrogantes que van más allá de la escena encontrada en su casa de Cuadro Nacional, en San Rafael. La investigación que encabeza el fiscal Mauricio Romano, bajo las instrucciones del fiscal jefe Pablo Peñasco, intentará determinar qué ocurrió con el hombre de 60 años nacido en Buenos Aires y, fundamentalmente, quién estuvo con él antes de su muerte.

La primera hipótesis que surgió estuvo vinculada a un posible robo. La casa estaba revuelta y faltaban marihuana, un televisor y otros elementos personales.

Sin embargo, con el avance de las medidas investigativas, los pesquisas comenzaron a analizar también otras posibilidades. El entorno de Wodniak quedó bajo la lupa y familiares, amigos y allegados comenzaron a prestar declaración en la causa.

En paralelo, se realizaron allanamientos para intentar encontrar elementos que permitan reconstruir las últimas horas de la víctima.

Uno de los puntos que podría resultar determinante son las huellas levantadas en la morada. Los investigadores analizan si algunas de ellas pertenecen a personas que estuvieron legítimamente en el domicilio o si, por el contrario, pueden conducir hacia quienes tuvieron algún tipo de participación en el crimen.

En ese sentido, el trabajo de Policía Científica sobre la escena buscará establecer quiénes estuvieron allí y qué movimientos se produjeron antes y después del ataque.

La causa tiene una calificación provisoria particularmente grave: homicidio criminis causa agravado por ensañamiento. Esa hipótesis supone que el asesinato pudo estar relacionado con la comisión de otro delito o con el objetivo de procurar su impunidad, mientras que el agravante por ensañamiento deberá ser sostenido por las evidencias que surjan de la instrucción.

Hasta la tarde de este lunes, se trata de una calificación que puede modificarse a medida que avance la causa.

El adelanto de la necropsia aportó uno de los primeros datos concretos sobre la mecánica de la muerte. El Cuerpo Médico Forense determinó que Wodniak habría muerto como consecuencia de golpes y detectó un traumatismo torácico con neumotórax y una hemorragia subaracnoidea.

Esos elementos permiten establecer que sufrió lesiones de gravedad, aunque todavía debe avanzar para determinar cómo fueron provocadas y si existió una secuencia de agresiones previa al fallecimiento.

El hallazgo se produjo este domingo por la mañana luego de que un amigo de la víctima llamara al 911 porque llevaba dos días sin tener noticias de él.

Cuando llegó hasta la propiedad, encontró la puerta entreabierta y al hombre tendido boca abajo en el sector de cocina-comedor, ya sin signos vitales. El personal del Servicio de Emergencias Coordinado confirmó el deceso y la Policía preservó el lugar para evitar la alteración de la escena.

Desde entonces, Científica, Canes y personal de Investigaciones trabajaron sobre distintos rastros y elementos que podrían ayudar a reconstruir lo sucedido.

En ese contexto se realizaron tres allanamientos en casas del callejón Salafia, donde fue secuestrado un teléfono celular que será sometido a análisis.

Los moradores de esos domicilios fueron citados posteriormente para declarar como testigos en el expediente.

Mientras se aguardaba por los resultados de esas pericias y continúan las declaraciones, una de las preguntas centrales pasa por determinar si Wodniak fue víctima de un ataque cometido por desconocidos que ingresaron a su casa con fines de robo o si el crimen tuvo otra motivación.

La posibilidad de que alguna de las personas que conocía a la víctima haya estado en el domicilio también formaba parte de las líneas que se analizan.