Los cinco hombres detenidos por el crimen del empresario frutihortícola Emilio Giménez (49), ultimado durante una emboscada en Guaymallén en septiembre de 2022, confesaron su participación en el hecho y firmaron un preacuerdo con la fiscalía para ser condenados mediante un juicio abreviado, evitando de esta forma el proceso con jurado. Se trata de Walter “Corcho” Sáez, Ricardo Javier “Pica” Andrada, Maximiliano Martínez Llaneza, Cristian Rivero y su hijo Gustavo Maximiliano Rivero, quienes admitieron haber intervenido en el asalto que terminó con la vida del comerciante de 49 años, a cambio de recibir condenas por el delito de homicidio en ocasión de robo.
El pacto, suscrito este viernes por la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta y los abogados defensores Sergio Salinas, Gemina Venier, Enoc Ortíz, Alejandro Arbani, Carlos Moyano y Diego Enriquez, establece penas que van de los 15 a los 23 años de prisión y se aleja de la calificación más severa que había planteado en su momento el ex fiscal de la causa, Carlos Torres —actualmente juez—, quien sostenía que el crimen debía ser juzgado como un homicidio criminis causa, es decir, cometido para asegurar la impunidad del robo y que contemplaba la pena única de prisión perpetua en caso de ser hallados culpables.
Con este acuerdo, Sáez recibirá la pena más alta: 23 años de prisión, ya que es señalado como el autor del disparo que mató a Giménez. Tres testigos declararon en el expediente y realizaron una descripción de las características físicas de quién apretó el gatillo contra la víctima. Andrada y Martínez Llaneza serán condenados a 18 años, mientras que los Rivero, padre e hijo -penitenciario y barra de Independiente Rivadavia, respectivamente-, purgarán 15 años cada uno.
Las penas quedarán firmes este viernes 30 de mayo, cuando se homologue el juicio abreviado en una audiencia en el Polo Judicial.
Por la información a la que accedió El Sol, la calificación de homicidio criminis causa iba a ser difícil de sostener en un debate por jurado. Debido a esto, el Ministerio Público prefirió cerrar un acuerdo con las defensas ante la posibilidad de que los sospechosos quedaran desvinculados en un debate con 12 ciudadanos.

Un asesinato planificado
Emilio Giménez fue ejecutado durante la tarde del jueves 15 de septiembre de 2022, cuando se dirigía a su casa desde la Feria de Guaymallén, donde tenía sus puestos. Circulaba en su Amarok blanca y llevaba consigo una mochila con alrededor de seis millones de pesos en efectivo, entre moneda local y dólares. Una banda que había realizado tareas de inteligencia en sus puestos de trabajo lo emboscó en calles Padre Manzano y Jorge Newbery, en Villa Nueva, Guaymallén.
Dos camionetas de alta gama —una Toyota RAV4 gris y una Jeep Renegade blanca—, ambas robadas y en la mira de efectivos de la División Robos y Hurtos de Investigaciones por golpes previos en Luján, por ejemplo, le cortaron el paso.
El empresario alcanzó a avisarle a un amigo por teléfono que estaba siendo asaltado, aceleró marcha atrás para escapar, pero fue alcanzado por dos disparos de una pistola calibre 22. Uno de los proyectiles atravesó su brazo izquierdo y terminó alojándose en el corazón, causándole la muerte en cuestión de minutos. Los delincuentes escaparon sin concretar el robo y la víctima murió en el asiento del conductor. Un video que se viralizó en cuestión de minutos mostraba a Giménez agonizando en el volante.
La banda que asesinó al empresario Giménez venía perpetrando robos en el Gran Mendoza
Lo primero que hicieron los detectives que investigan el asesinato en un asalto del empresario frutihortícola Emilio César Giménez (49) fue citar a un grupo de testigos que vieron los vehículos en los que se movilizaba la organización que lo emboscó y…
Una investigación con idas y venidas
La investigación del crimen estuvo a cargo inicialmente del fiscal Carlos Torres, quien logró identificar a los principales sospechosos con el apoyo de la División Homicidios de Investigaciones gracias a pruebas genéticas y el análisis de cámaras de seguridad. La causa tuvo avances significativos en los primeros momentos pero también momentos de incertidumbre, como la detención y posterior desvinculación de uno de los involucrados y las sospechas de que faltaban otros integrantes de la organización que jamás fueron identificados.
Juan Ángel Andrada, hermano del “Pica”, fue detenido por el caso y estuvo preso varios meses, pero finalmente fue sobreseído por falta de pruebas. El juez Sebastián Sarmiento entendió que no se pudo demostrar su presencia en la escena del crimen, a diferencia de su hermano, cuyo ADN fue hallado en elementos clave recuperados de los vehículos utilizados por la banda.
Sí quedó preso por otro hecho de inseguridad ocurrido dos semanas antes del asesinato de Giménez: el robo de una Toyota Hilux el 30 de agosto de 2023 en la misma zona, donde también se hallaron rastros genéticos en el volante del vehículo sustraído. Por ese hecho fue condenado en un juicio que se realizó después de su detención, cuando se entregó en el Polo Judicial.




Las capturas de los sospechosos
La caída de los implicados se dio en distintos operativos realizados en varias provincias. Walter Sáez, sindicado como el tirador, fue capturado el 10 de noviembre del 2022 en Chubut. Cristian “Willy” Rivero fue sorprendido en Godoy Cruz poco después del crimen. A Ricardo “Pica” Andrada lo localizaron en una plaza de San Salvador de Jujuy, donde trabajaba de quiosquero, oculto por un familiar. Gustavo Maximiliano Rivero cayó el 5 de enero del 2023 en la villa 21-24 de Buenos Aires, donde se ocultaba con el apoyo de barrabravas de Barracas Central y Deportivo Morón. Por último, Martínez Llaneza fue el último en caer en agosto del año pasado.
Este sujeto inicialmente se fugó a Chile con la ayuda de algunos conocidos de su círculo íntimo y luego regresó a Mendoza, donde terminó siendo capturado.
La clave para identificar a los partícipes fue el análisis de ADN en los vehículos utilizados para la emboscada, que fueron hallados abandonados tras el crimen. Uno quedó en la escena (la Toyota) y la otra en otro sector de Guaymallén.
La Policía Científica encontró material genético en guantes, barbijos y otras superficies. Los perfiles hallados coincidieron con los de varios de los imputados, entre ellos Martínez Llaneza, quien había dejado rastros hemáticos en la Jeep Renegade, y el Pica Andrada, que fue cotejado con otras muestras recogidas de las camionetas.
Además, las cámaras de seguridad del predio de la Feria de Guaymallén y las tareas de seguimiento previas al ataque permitieron reconstruir los movimientos de la banda, principalmente con el vehículo que utilizaron los Rivero, en un rol de identificación y seguimiento de todos los movimientos previos que realizó la víctima antes de ser ejecutada.
Con las confesiones y el juicio abreviado, la causa por el crimen de Emilio Giménez se “cierra parcialmente”, detallaron fuentes judiciales y policiales, debido a que podría continuar abierta con la posibilidad de concretar otras detenciones. De todas formas, es poco probable que esto suceda.
El hecho de inseguridad, tal como describieron las fuentes, es considerado uno de los más conmocionantes de los últimos años en Mendoza, principalmente por cómo se planificó y concretó.
