El teléfono recuperado.

Tres sospechosos fueron detenidos la tarde del lunes por el robo de un celular en el centro mendocino. Pese a que los malvivientes se cambiaron de ropa para despistar a los policías, pudieron localizarlos a través de un intenso operativo. Llevaban lo sustraído en el coche de un bebé.

Todo comenzó alrededor de las 15, cuando efectivos de la Comisaría Tercera tomó conocimiento sobre un ilícito que sufrió una mujer, de 42 años, a quien le arrebataron el celular en calle Don Bosco.

La información sostenía que el autor se había dado a la fuga en dirección a calle Salta. Con ese dato, a través de las cámaras de seguridad de la zona se logró interceptar al presunto ladrón, de 18 años, entre las calles Garibaldi y Alem, frente al Hospital Central.

Posteriormente, con apoyo de personal de la Policía Montada, dos mujeres, de 22 y 33 años, fueron aprehendidas en las inmediaciones.

Las sospechosas iban acompañadas de dos menores de edad -uno de ellos un bebé- y quedaron comprometidas porque intercambiaron la ropa con el detenido para despistar a los uniformados que lo buscaban, explicaron fuentes policiales.

Al requisarlas, se halló el celular sustraído dentro del coche de una de las criaturas. Por ese motivo, se le debió darle intervención a los Equipos Técnicos Interdisciplinarios (ETI) para que analizaran la situación de los dos pequeños.

En tanto, sospechosos fueron trasladados a la citada dependencia de calle Rioja, donde quedaron alojados a la espera de que definieran su situación procesal.