Jégou y Auradou, los imputados.

Mientras los rugbiers franceses Oscar Jégou (20) y Hugo Auradou (21) cumplen con su régimen de detención domiciliaria en una casa de la Quinta Sección de Ciudad, la causa en la que se encuentran acusados de abusar sexualmente de una mujer de 39 años en un hotel cinco estrellas avanza en el Polo Judicial Penal.

En los últimos días, por información a la que accedió El Sol, se plasmó en el expediente la declaración de una testigo clave. Se trata de una amiga de la denunciante, a quien le reveló detalles del hecho en una conversación a través de WhatsApp.

Una serie de audios fueron presentados por la mujer ante el fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual Darío Nora, de los cuales se desprenden algunas observaciones de la presunta víctima sobre uno de los deportistas galos, previo a radicar la denuncia penal.

No sabés lo lindo que era este francés, el más alto, era terrible el pendejo”, dijo la mujer refiriéndose a Jégou, de acuerdo con fuentes allegadas a la instrucción.

En esas comunicaciones, la denunciante también se quejó de que los acusados fueron “un poco fuertes” y le señaló a su confidente que le habían dejado algunas marcas en los pechos y otras partes del cuerpo.

Fue a partir de esa revelación que su amiga le advirtió que podría haber sido víctima de una vejación por parte de los rugbiers y le recomendó que lo hablara con su madre y también contactarán a una abogada, agrega la información a la que accedió El Sol.

“No hubo golpes”

Por su parte, la declaración de la profesional del Cuerpo Médico Forense (CMF) que revisó a la mujer luego de radicar la denuncia contra Jégou y Auradou concluyó que “no hubo golpes de puño”, revelaron las fuentes consultadas.

La médica legista sólo observó una lesión en el rostro que podía ser compatible con un agarre, ya que fue detectada bajo un ojo, pero sin inyección conjuntival (coloración de líneas rojas en la parte blanca) y sin abarcar por completo los párpados.

Asimismo, descartó que presentara lesiones en el cuello que coincidieran con la situación de asfixia que describió la mujer en la denuncia. Aunque acreditó que tenía marcas en las mamas y las piernas.

Continuando con la recepción de testimoniales, se espera que próximamente declare otra médica del CMF que atendió a la mujer después de una descompensación sufrida cuatro días después del hecho.

Asimismo, se deberán presentar cuatro testigos que pasaron frente a la habitación de los rugbiers mientras se encontraban junto a la mujer en el exclusivo hotel de avenida Belgrano de Capital.

El caso

Los rugbiers cayeron el lunes 8 de este mes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), horas después de ser denunciados por abuso sexual.

De acuerdo con la presentación judicial, fue durante la madrugada del domingo 7 cuando la mujer y los deportistas tuvieron un primer encuentro en un popular boliche de CarrodillaLuján de Cuyo.

La denunciante relató que llegó hasta el local bailable con unas amigas y allí conoció a Jégou. Agregó que ambos se dirigieron al hotel a bordo de un Cabify y que fue sometida sexualmente por el tercera línea francés y luego por su compañero de cuarto, Auradou.

Ese mismo día, por la tarde, radicó la denuncia y fue derivada al CMF. A partir de los informes iniciales, los pesquisas judiciales solicitaron la detención de los dos rugbiers.

El jueves 11, los deportistas de elite llegaron a Mendoza e ingresaron a una celda de la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (Estrada) y, al día siguiente, los imputaron por abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos personas, delito que prevé penas que van de los ocho a los 20 años de prisión.

Luego de seis días de encierro, el Ministerio Público Fiscal les concedió a los dos acusados el beneficio de la detención domiciliaria, que habían sido solicitado los defensores Rafael Cúneo Libarona y Germán Hnatow