Oscar Jégou y Hugo Auradou.

El abogado de Oscar Jégou y Hugo Auradou, los rugbiers franceses acusados de abusar sexualmente y golpear a una mujer en Mendoza, se refirió este lunes al informe médico que daba cuenta de “una quincena de lesiones” observadas en la denunciante y aseguró que se trató de una “fake news total”.

“Los abogados de la demandante están divulgando información completamente extrapolada y descontextualizada”, afirmó Antoine Vey, que junto a Rafael Cúneo Libarona y Germán Hnatow defiende a los deportistas que se encuentran en detención domiciliaria en la provincia.

El informe referido por Vey advierte sobre “lesiones en las partes íntimas, diversos hematomas en el mentón, en el párpado izquierdo, en ambas piernas, en las nalgas, en la entrepierna, en el pecho y en el tórax” de la mujer de 39 años que denunció la violación en un hotel de la Ciudad de Mendoza.

En declaraciones a medios franceses, Vey sostuvo que “este informe sólo contiene conclusiones obtenidas a partir de fotografías enviadas a una experta que explica lo que piensa sobre las lesiones, en un documento de diez páginas. Llevamos dos días escuchando que habría heridas y que serían dramáticas. No hay nada alarmante”.

El abogado francés habló de “elementos más bien exculpatorios” para los rugbiers, aunque reconoció que existieron microlesiones o marcas en el cuerpo de la denunciante.

“En realidad son 14 pero (el informe) nunca dice que pueda ser por golpes”, comentó. Y destacó que “no hay lesiones en las partes íntimas, la experta lo descartó”.

La presunta víctima fue sometida a exámenes por un médico forense tras presentar una denuncia el domingo 7 de julio. Desde ese momento fue hospitalizada en dos oportunidades y es sometida a un control psicológico. “Está mejor”, dijo su abogada, Natacha Romano, pero “a nivel moral, es el día a día”.

Jégou y Auradou están imputados por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos personas. Ambos proclaman su inocencia y hablan de una relación sexual consentida, pero enfrentan una pena de 8 a 20 años de prisión si son declarados culpables.

“Todos deben calmarse y dejar que se lleve a cabo el proceso legal”, pidió Vey.

El caso

Los rugbiers extranjeros fueron detenidos el lunes 8 de este mes en un hotel de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), horas después de ser denunciados por abusar sexualmente de una mujer en Mendoza.

De acuerdo con la presentación judicial, todo comenzó en plena madrugada del domingo 7, luego de que la víctima y los deportistas tuvieron un primer encuentro en un popular boliche de Carrodilla, Luján de Cuyo, ubicado a un costado del Acceso Sur.

La denunciante relató que llegó hasta ese local bailable con un grupo de amigas y tuvo un primer contacto con Jégou. Agregó que ambos se dirigieron hasta un hotel cinco estrellas de avenida Belgrano de Ciudad a bordo de un Cabify y que fue sometida sexualmente por el tercera línea de la selección francesa y luego por su compañero de cuarto, Auradou.

Esa misma jornada, por la tarde, se dirigió a una sede judicial radicó la denuncia, por lo que fue derivada al Cuerpo Médico Forense (CMF). Fuentes allegadas al expediente revelaron que la presunta víctima dio un relato contundente y “sin fisuras” de cómo se produjeron los hechos luego del encuentro en el boliche y lo que sucedió posteriormente en el hotel.

A partir de los informes iniciales, los pesquisas judiciales solicitaron la detención de los dos rugbiers mientras se encontraban en CABA.

Los deportistas sospechados por el abuso fueron trasladados el jueves 11, vía terrestre, desde Buenos Aires y llegaron ese mismo día, cerca de la medianoche, a Mendoza. Inmediatamente, los ingresaron a una celda de la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (Estrada), un establecimiento penitenciario ubicado en el interior del Polo Judicial Penal, localizado en calle Plantamura.

Luego de seis días de encierro, el Ministerio Público decidió hacer lugar al petitorio de los abogados defensores y les concedió el beneficio de la detención domiciliaria a los dos acusados porque consideró que no existe riesgo de fuga ni entorpecimiento de la investigación.