Un gol de Argentina puede hacer saltar de alegría a toda una casa. Los abrazos, los gritos y los festejos forman parte de una postal habitual cada vez que juega la Scaloneta. Pero mientras los hinchas celebran, muchas mascotas viven una experiencia completamente distinta.
Perros que se esconden debajo de una mesa, gatos que desaparecen durante horas o animales que no logran relajarse incluso después del partido son algunas de las situaciones que suelen repetirse durante grandes eventos deportivos.

En diálogo con El Sol, la médica veterinaria Agustina Burgos (MP 1140) explicó que el problema no pasa por el fútbol en sí, sino por todos los cambios que se producen alrededor de cada encuentro.
“Las mascotas no reaccionan al gol porque no entienden lo que ocurre en el partido. Lo que perciben es un cambio brusco en su entorno. De repente, las personas se levantan, gritan, saltan y se abrazan. Para algunos animales eso puede resultar desconcertante”, señaló.
Cuando la rutina cambia
Si hay algo que perros y gatos valoran, es la previsibilidad. Saber cuándo comen, descansan o salen a pasear les permite sentirse seguros en su entorno.
Por eso, durante un Mundial, las reuniones para ver los partidos pueden convertirse en un desafío.
“Para nosotros puede ser una celebración, pero para muchas mascotas es un ambiente mucho más impredecible. Hay más ruido, personas entrando y saliendo, horarios alterados y una energía diferente en la casa”, explicó Burgos.
La veterinaria aclaró que no todos los animales reaccionan igual. Mientras algunos perros disfrutan de la presencia de visitas y buscan participar de la reunión, otros pueden sentirse sobreestimulados.
En los gatos, la situación suele ser distinta. “Muchos perros quieren ser parte del festejo; muchos gatos prefieren esperar a que termine”, resumió.
Cómo saber si una mascota está estresada
Las señales muchas veces pasan desapercibidas porque no siempre son evidentes. En los perros pueden aparecer jadeos excesivos, temblores, inquietud, ladridos más frecuentes, necesidad constante de buscar a sus dueños o intentos de esconderse.

En los gatos, los signos suelen ser más sutiles. Es común que se refugien en lugares altos o poco accesibles, reduzcan la interacción con la familia o permanezcan ocultos hasta que la situación vuelva a la normalidad.
“Lo importante es conocer a cada mascota. Cuando cambia de manera marcada su comportamiento habitual, probablemente nos está indicando que algo le genera incomodidad o estrés”, sostuvo la especialista.
El problema de los festejos después del partido
Si los gritos durante el encuentro pueden generar sobresaltos, las celebraciones posteriores suelen ser aún más difíciles para algunos animales.
Las bocinas, los bombos y otros ruidos fuertes representan estímulos mucho más intensos para perros y gatos, que poseen una capacidad auditiva superior a la de los seres humanos.
“Ellos no entienden de dónde viene ese ruido ni saben cuándo va a terminar. Simplemente perciben algo que puede resultar amenazante”, explicó Burgos.
En algunos casos, el miedo puede provocar temblores, jadeos, intentos de escape o conductas desesperadas para buscar refugio. Por eso, la recomendación es anticiparse y preparar un lugar tranquilo dentro de la casa donde la mascota pueda sentirse segura si decide alejarse del ruido.
Los cuidados que hay que tener con la comida
Los veterinarios también advierten sobre otro hábito frecuente durante los partidos: compartir comida con las mascotas.
Picadas, embutidos, restos de asado, snacks, postres o incluso bebidas alcohólicas suelen aparecer en las reuniones para ver a la Selección, pero muchos de esos alimentos pueden resultar perjudiciales para perros y gatos.

“Es común escuchar ‘solo le di un pedacito’, pero muchos alimentos que consumimos durante estos encuentros no forman parte de la dieta habitual de las mascotas y pueden generar problemas digestivos o intoxicaciones”, explicó Burgos.
Un detalle que puede evitar muchos problemas
La especialista también recomendó verificar que las mascotas estén correctamente identificadas.
Al igual que ocurre durante las fiestas de fin de año, los días de grandes celebraciones suelen aumentar los casos de animales perdidos debido a los ruidos, las puertas abiertas y los descuidos involuntarios.
“Disfrutar del partido y celebrar es compatible con cuidar a nuestros animales. Muchas veces pequeños detalles pueden marcar una gran diferencia para su seguridad y bienestar”, concluyó.
Porque mientras millones de argentinos estarán pendientes de cada jugada de la Scaloneta, perros y gatos solo necesitarán una cosa: sentirse seguros en medio de tanto festejo.
